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En Canarias ya tenemos
Gobierno. Después de los apoyos, protestas y amenazas veladas que
provocaron los ceses y nombramientos de consejeros, dentro y fuera
de Coalición Canaria (CC), Adán Martin compareció ante el Parlamento
para explicar las causas de la crisis, los criterios de sus nombramientos
y los objetivos del nuevo Ejecutivo. El cambio de Gobierno no podía
convertirse en un simple despido de casi un centenar de consejeros,
viceconsejeros, directores generales, asesores o jefes de prensa
y su sustitución por otros, de "mayor confianza".
No hubo sorpresas. La permanente actitud de bloqueo del PP a cualquier atisbo de acuerdo con el Gobierno central y el progresivo clima de confrontación, con el PSOE eran un perjuicio para los intereses canarios. Esa fue su explicación de los ceses de los consejeros del PP. "No era bueno para nuestra tierra que, cuando empiezan a cerrarse acuerdos con Madrid, pretenda el PP meternos en el "pim pam pum" de guerras partidistas y esteriles".
Sobre los nombramientos, Adán Martín explicaba: "Las necesidades politicas no siempre coinciden con los deseos personales. Y en los nombramientos no pueden aplicarse sólo criterios de capacidad, porque intervienen otros factores, como la confianza política, los equilibrios territoriales y de género o el mejor acoplamiento de los equipos". No se refirió a la antigua amistad personal y la fidelidad de algunos de los consejeros incorporados al Gobierno.
Juan Carlos Alemán, secretario general del PSC, vino a explicar que "desde la generosidad y la defensa del interés general" y la necesidad de entenderse -"porque Canarias no puede estar paralizada dos años"-, dará su apoyo a las cuestiones más importantes que tiene pendiente Canarias. Es decir, que no será ni Gobierno, ni oposicion.
La intervención de José Manuel Soria, con ira contenida, fue un rosario de acusaciones hacia Adán Martín, de haberle engañado y de haberse sometido al "chantaje" del Gobierno de Rodríguez Zapatero. Le espetó: "Es el presidente más débil de la historia de la autonomía canaria". Curiosamente, como habían exigido Ignacio González, presidente del CCN, y Román Rodríguez, presidente de Nueva Canarias, Soria se sumó a esas iniciativas: "Tenga coraje y plantee una cuestión de confianza, para ser un presidente creíble".
La alusión de José Manuel Soria, premeditada, hacia un especial favoritismo personal de Adán Martín, cesando al consejero de Turismo, por su desastrosa gestión, y manteniendo a Pilar Parejo, por su relación con el presidiente, provocó sonrisas maliciosas y miradas de complicidad en una buena parte de los parlamentarios, fue una indecencia política, impropia de quien ha sido cómplice y beneficiario de ocho años de colaboración gubernamental. ¿Por qué no hizo alusión a esa cercanía sentimental cuando se formó el Gobierno con su aprobación? ¿Nunca ha recapacitado sobre los méritos de su hermanísimo para ser designado consejero de Industria si no se hubiera tenido en cuenta su parentesco? En cualquier caso, Pilar Parejo ha demostrado que sabe de turismo.
Otro de los pasajes del discurso de Soria, en su permanente estrategia de descalificación de los socialistas, fue la referencia a una tara genética que los obliga a mentir constantemente. Nadie va a negar que existen socialistas mentirosos, como entre los nacionalistas, los comunistas o los militantes de partidos de derechas o ultraderecha. Pero, nada es comparable con la capacidad compulsiva, no genética, para mentir de los dirigentes del Partido Popular. ¿Quién puede olvidar las mentiras de Aznar y todos los dirigentes del PP para justificar la masacre de decenas de miles de víctimas civiles en la invasión y ocupación de Irak? ¿Resulta difícil no recordar las mentiras de Fraga, Cascos, Aznar , Rajoy o Zaplana, para eludir responsabilidades en la catástrofe del 'Prestige'? ¿Quién puede olvidarse de la actitud de Trillo, ministro de Defensa, amparada por el Gobierno de Aznar y el grupo parlamentario del PP, para engañar a los familiares de las victimas del Yak-42 y, como colofón, nadie podrá sufrir una repentina amnesia, ante la ignominia política, de engañar a los ciudadanos, atribuyendo la autoría del atentado del terrorismo islamista, en Atocha, a la banda terrorista ETA, con fines electorales, cuando tenían pruebas de quiénes habían sido sus autores? En todas estas terribles mentiras, manipulaciones y engaños estuvo implicado, por acción u omisión, José Manuel Soria, líder del PP canario.
Adán Martín tiene pendiente un problema importante: qué hacer con José Carlos Mauricio. ¿Volverá a pactar con Soria, esta vez, contra el propio Adán? Hace unos días, un reaparecido Manuel Hermoso, pese a los disimulos y negativas de otros dirigentes, se mostraba satisfecho de la consideración, generalizada, de Coalicion Canaria como un "nacionalismo mercantilista", "A mucha honra", llego a decir. ¿Sinceridad, cinismo o desconocimiento?
El mercantilismo es una corriente de pensamiento económico preclásico. Fue la política económica imperante en la Europa de los siglos XVII y XVIII, basada en la exportación de productos y la compra de oro, plata y otros metales preciosos, controlada desde un Estado absolutista y centralista. Tampoco, si se consulta un Diccionario de Sinónimos, se encuentran elementos que puedan favorecer la imagen negativa del "mercantilismo" político. Encontré, como sinonimos, "avaricia, egoísmo, explotación e interés".
El "mercantilismo" del nacionalismo canario, en el poder, nos ha conducido, pese a las ayudas estatales y europeas, despilfarradas y defraudadas, a soportar los mayores niveles de desigualdades económicas y los peores índices sociales de España y de la Unión Europea, que condicionan la vida de una gran mayoría de la población, mientras decenas de dirigentes políticos mejoran su situación económica, a ojos vista.
El III Congreso de una debilitada Coalición Canaria, por las escisiones, será clausurado hoy mismo. La constitución de un partido único, con afiliación directa y cese de la actividad partidaria, en los próximos seis meses, de las distintas agrupaciones que conforman Coalición Canaria, con toda seguridad se habrá suavizado y la exigencia de varias organizaciones insularistas de restringir el poder absoluto del presidente, Paulino Rivero, a favor de un mando colegiado, se habrá diluido, porque hay muchos cargos públicos que designar todavía.
Mientras, el pasado miércoles, se celebró una reunión, a la que
asistieron los máximos dirigentes de siete agrupaciones nacionalistas,
autodenominadas "de centro" -Partido Nacionalista Canario (PNC),
Centro Canario Nacionalista (CCN), Independientes de Fuerteventura
(IF), Partido Independiente de Lanzarote (PIL), Union Canaria (UC),
Ciudadanos por el Cambio (Ciuca), de Gran Canaria e Iniciativa por
La Palma (Inpa). Aún no existe ningún acuerdo formal para conformar
una alternativa electoral a CC, pero todo se andará.
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