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Diez meses de prisión por golpear a un agente que estuvo 4 de baja

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

La inexcusable lentitud de la Administración de Justicia a la hora de celebrar este juicio y el hecho de que el policía en cuestión tuviera una lesión anterior en la zona son las claves que explican cómo es posible que la agresión a un agente del Cuerpo Nacional de Policía acaecida en el Norte de Tenerife en 2006 sólo sea penada con una condena de diez meses de prisión, cuando el funcionario del CNP estuvo 124 días de baja a raíz del suceso.

La sentencia que nos ocupa, hecha pública ahora pero fechada en octubre del año pasado, está dictada por la Sección Quinta de la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife y en ella se relata cómo los dos ahora condenados atacaron a dos policías que acudieron tras ser reclamados por un centro sanitario de la zona.

Según se considera probado, uno de los acusados, entonces con 35 años, “con el ánimo de atentar contra la integridad física y con total desprecio por el principio de autoridad, agarró por la camisa, dando un fuerte tirón y rompiéndola, al subinspector del CNP (…) , así como le cogió por el cuello, le dio dos puñetazos y le empujó contra la pared, impactando éste contra la caja que contiene la manguera contra incendios y fracturando el cristal de la misma”, mientras que el otro acusado, entonces de 32 años, “empujó y golpeó repetidas ocasiones” al otro agente.

Así las cosas, los representantes de la autoridad retomaron el control de la situación haciendo uso de sus defensas reglamentarias, algo que motivó una acusación de la Fiscalía que fue rechazada por el tribunal, que entendió proporcionado el uso de la fuerza por parte de los policías, y más teniendo en cuenta que no les causaron lesiones graves,
Dado por hecho que cometieron sendos delitos de atentados, el hecho de que el subinspector, que requirió hasta 124 días de baja para recuperarse tras estos hechos, sufriera una alteración vertebral anterior impide al tribunal establecer el nexo entre el empujón y la lesión posterior, por lo que las lesiones sólo pueden ser consideradas como constitutivas de una falta.

Injustificable

Pero las penas por el delito de atestado, que la Fiscalía solicitaba de dos años para cada acusado, se quedaron en los referidos diez meses de prisión por un hecho ajeno a lo acaecido aquel día de 2006.

Y es que, como refleja la sentencia, la instrucción se cerró en unos modélicos seis meses, la celebración de este juicio se retrasó en más de cinco años, “alargándose significativamente y sin justificación alguna los plazos de presentación de los escritos de acusación” y sin que, por motivo conocido, pasaran dos años desde que al fin se presentaron hasta la celebración de la vista. En definitiva, atenuante por dilación indebida.