Guadalupe Mora: “Siempre hemos antepuesto la seguridad de las personas”

La consejera Ana Lupe Mora (a la izquierda), con una vecina afectada por el incendio. | FRAN PALLERO

D. N. M. | Santa Cruz de Tenerife

Casi una semana después de que se declarara un asolador incendio forestal en el sur de Tenerife, los rescoldos llaman a una prudente reflexión sobre las causas y sus consecuencias. Una de las personas que más cosas tienen que contar es la consejera insular de Medio Ambiente, Lupe Mora.

-¿Los recursos disponibles para la extinción del incendio han sido suficientes?

“Todo es mejorable. Pero, en principio, los medios con los que contamos para situaciones como esta no se han visto afectados por las política de ajustes del Cabildo. Realmente, la partida presupuestaria que la corporación local destina al servicio contra incendios es la adecuada en estos momentos tan complicados”.

-¿La coordinación ha estado a la altura de las circunstancias?

“Puedo decir sin riesgo a equivocarme, y muy alto, que la coordinación ha estado al nivel deseado. Me gustaría destacar que siempre se antepuso la seguridad de las personas a todo lo demás. El dispositivo funcionó conforme a la estrategia que se estableció desde el primer día”.

-¿No se han visto entonces desbordados por las circunstancias?

“Para nada. Y aprovecho la ocasión para resaltar la labor del operativo en su conjunto, de todos los trabajadores de las brigadas forestales [Brifor]. Debo mencionar, además, que desde todos los ámbitos se ha actuado con seriedad en cuanto a priorizar, insisto, la seguridad de las personas sobre cualquier otra consideración. Las tareas de coordinación han funcionado correctamente, dentro de las inevitables dificultades que van surgiendo por el camino. En este tipo de cometido, resulta fundamental la implicación de las administraciones locales; en este caso, los ayuntamientos de Adeje, Vilaflor y Guía de Isora”.

-¿Cuál es el mayor inconveniente con el que se han tropezado?

“La mayor dificultad se deriva del carácter abrupto del terreno. De hecho, era casi imposible apagar el fuego por los barrancos tan grandes y porque no se garantizaba la seguridad de las cuadrillas. Hay sitios donde se hace prácticamente inviable la evacuación por tierra”.

-Si tendría que quedarse con una lección de esta experiencia, ¿cuál sería?

“Para mí, lo más importante es el trabajo en equipo”.

-El capítulo de felicitaciones y agradecimientos es largo, ¿no es así?

“Desde luego. Además de valorar el seguimiento y máximo respeto ante las decisiones técnicas, el óptimo aprovechamiento de los recursos y el grado de compromiso, quiero transmitir mi reconocimiento al Cecoes (Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad), a los bomberos, a cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y, por supuesto, a los voluntarios; entre ellos, los de la Cruz Roja. Tampoco me olvido de las ayudas que han aportado los ayuntamientos de Granadilla, Arona o San Miguel”.