
EFE | Valverde
El presidente del Cabildo de El Hierro, Alpidio Armas, ha declarado a Efe que la erupción submarina que comenzó el 10 de octubre del pasado año a unos cinco kilómetros de La Restinga y a unos mil metros de profundidad, ha hecho un daño “tremendo” a la isla, a pesar de que es segura.
Armas ha explicado que el daño económico se ha cifrado en veinte millones de euros de pérdida de ingresos en el último año, si bien ha recordado hay un perjuicio que no se puede cuantificar: la percepción que se tiene sobre la seguridad de la isla.
Y El Hierro es una isla segura, ha insistido el presidente del Cabildo, quien ha señalado que al daño sufrido por la crisis sismovolcánica que comenzó en julio del pasado año y que continuó con la erupción submarina, se ha unido la económica.
El daño también fue mental al principio, de problemas para la autoestima de los ciudadanos, porque no se sabía qué ocurriría, pero esta parte está bastante superada, ha manifestado Alpidio Armas.
El presidente del Cabildo de El Hierro ha señalado que la situación económica es bastante precaria y que, desde la corporación insular, se busca ahora el apoyo tanto de la Unión Europea como de los gobiernos español y canario para superar los problemas.
Algo que se ha intentado en dos ocasiones, pero los episodios sísmicos que se han sucedido en los últimos meses han impedido que se llevan a cabo acciones para atraer a turistas.
Alpidio Armas considera que, con los movimientos sísmicos, el problema es psicológico y, tal y como se ha gestionado la situación, cree que se ha introducido inseguridad, de modo que cuando un turista está indeciso entre un destino u otro y le dicen que en El Hierro puede haber sismicidad o una erupción, se inclina por otras posibilidades.
“Nosotros sabemos que no pasa nada”, ha argumentado, pero el problema es cómo trasladar esa confianza a los visitantes, y hacerles ver que, en todo caso, sería una experiencia positiva.
Armas ha recordado que, a pesar que desde julio de 2011 en El Hierro se han registrado miles de movimientos sísmicos, ninguna persona ha sufrido daño alguno. Es más, ha agregado, desde que hay seísmos, hay menos problemas de desprendimientos.
Para Alpidio Armas, es un problema que sobre El Hierro se haya puesto un poco de atención porque se trata de un volcán singular y, por ello, tanto los volcanólogos como los medios de comunicación se hacen eco de las pequeñas cosas que suceden a su alrededor. Eso, desde su punto de vista, hace daño a la isla.
Por ello, el presidente del Cabildo herreño pide que los científicos hagan sus investigaciones, pero no comuniquen todas y cada una de sus apreciaciones, porque en ocasiones se magnifican y eso resulta perjudicial.
Alpidio Armas quiere que las cosas se digan lo más ajustado a la realidad que sea posible.
También defiende que si los aparatos de medición que se han instalado en El Hierro se trasladasen a otra isla, los resultados serían similares, ya que el 99 por ciento de los movimientos sísmicos sólo son perceptibles por los instrumentos científicos.
La crisis sismovolcánica comenzó en El Hierro el 19 de julio de 2011 y, hasta el 5 de marzo de 2012, cuando se dio por finalizada la erupción, el Instituto Geográfico Nacional registró en la isla 12.503 movimientos sísmicos, tanto en tierra como en mar.