SARAY ENCINOSO | Santa Cruz de Tenerife
Llevan 25 años ayudando a construir Europa, pero la crisis amenaza con dejarlas como algo residual. Las becas Erasmus -que celebraron sus bodas de plata este año- se enfrentan a duros recortes derivados de la situación económica. Estos días se debate en el Parlamento Europeo el capital que la Unión Europea destinará el próximo curso y ya se augura un descenso catastrófico de las partidas, que podrían volverse prácticamente inexistentes a partir del próximo curso, según han adelantado diferentes agencias de información. A este problema hay que añadir que algunos gobiernos autonómicos -que ‘redondeban’ las becas- han acometido ya algunas reformas. El Gobierno de Canarias ha decidido no convocar sus ayudas a la movilidad para estudiantes erasmus este curso.
Las becas erasmus nacieron a finales de los años 80, después del fin de las dictaduras de España y Portugal, y en pleno debate sobre el futuro del continente. Dos ideas tomaron fuerza entonces: la necesidad de un mercado común y la llamada Europa de los ciudadanos. Los artífices de la idea europea se dieron cuenta de que para consolidar su proyecto necesitaban la implicación de los ciudadanos y que una de las formas de conseguirlo era a través de una juventud comprometida. Todavía existía el muro de Berlín y Europa estaba dividida. En este contexto histórico, las becas erasmus nacieron envueltas en serios conflictos nacionalistas: la cultura y la educación eran parte de la soberanía de cada estado.
110 euros al mes
La Unión Europea aporta una media de 110 euros al mes para cada alumno que acceda a una beca erasmus. Ese exiguo presupuesto hace que la aportación de los gobiernos autonómicos sea fundamental para que el alumnado pueda trasladarse a alguna ciudad europea. La decisión que ha tomado el Ejecutivo de las Islas ha puesto en serios apuros a muchos jóvenes. Es el caso de Laura Harche, estudiante de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria: “Teniendo en cuenta que mi madre, que es farmaceutica, se encuentra en situacion de desempleo, elegí hacer la movilidad a Cracovia (Polonia) puesto que el nivel de vida es similar al de Canarias y descarté la plaza que tenia asignada en Noruega. Tengo compañeros en Francia y Alemania pagando alquileres de 300 a 400 euros. Estos si que notarán la diferencia”, lamenta.
A esta decisión de la Consejería hay que sumar la demora en las becas ordinarias. Los estudiantes canarios aún no han recibido la prestación del año pasado. “Sigo a la espera de que me ingresen mas de 3000 euros del concurso general de becas del Gobierno de Canarias del curso anterior. Publicaron las listas hace un mes, mucho después de terminar el curso. Es imposible ponerse en contacto con el Gobierno para saber que está pasando, de un telefono te remiten a otro. En teoría saldrá la lista definitiva entre 30 y 40 días y, según ellos, luego no tienen fecha limite para hacer los ingresos…”.