D. S. | S. S. de La Gomera
La renuncia de Gregorio Medina a sus responsabilidades en el Cabildo de La Gomera, donde hasta ayer sábado era vicepresidente y consejero de las áreas de Presidencia, Infraestructuras, Transportes, Economía y Hacienda, tal y como adelantó ayer el periódico digital Gomera Noticias, ha destapado una crisis en el seno del grupo de Gobierno insular.
Medina, que no quiso hacer declaraciones en la jornada de ayer a DIARIO DE AVISOS, aplazando las explicaciones públicas sobre esta decisión hasta dentro de dos días, habría renunciado a estas responsabilidades en la Corporación gomera por “un sentimiento de pérdida de confianza que se ha ido confirmando en los últimos meses”, según recoge el portal digital.
El periódico digital, que asegura conocer el contenido de la carta de renuncia, cita el siguiente párrafo de forma textual: “Mi más sincero agradecimiento -al presidente- por la confianza que durante estos trece años ha depositado en mí, confianza siempre correspondida con trabajo y lealtad”, a lo que añadió más adelante que este “valor no puede sostenerse cuando el receptor del mismo es capaz de construir, sobre medias verdades, una gran mentira”.
Duplicidad
Medina, que también es senador, se refiere en la carta a la compatibilidad de los cargos y señala que siempre se ha mostrado en contra de la duplicidad “máxime si, como es el caso, implican asumir responsabilidades, mis ausencias de la Institución Insular, consecuencia del trabajo como senador, están causando perjuicios a la diaria actividad político-administrativa del Cabildo, perjuicios de los que me considero responsable político y que debo evitar ocasionar por el bien de todos, especialmente por el de la propia institución”.
El también secretario general de los socialistas gomeros destacó el “respeto” que siente por el Cabildo, donde ha estado “más de una década de mi vida”. Un período durante el cual recuerda que suplió al presidente, “en multitud de ocasiones, entre ellas las derivadas de sus traslados a Madrid como senador”, dijo no sin cierta retranca.