GABRIELA GULESSERIAN |Puerto de la Cruz

Es la primera mujer en una institución dominada por hombres desde su fundación, en 1964. Pero como proviene del sector del automóvil, dice que este problema “ya lo tenía dominado”. Ser nombrada presidenta del Centro de Iniciativas y Turismo (CIT) de Puerto de la Cruz le supuso tener que aprender un poco el sector, pero le resultó fácil dado que trata de gestionar y eso es lo que ha hecho toda su vida. Pese a que no son tiempos fáciles para una entidad que se alimenta de las cuotas de los socios y las aportaciones de empresas privadas, ella y el equipo que la acompaña en la directiva, con el cual “está encantada”, logró concluir 2011 sin suspender un solo acto de todos los que estaban programados.
-Muchas de las iniciativas que organiza el CIT están más dedicadas a los turistas que a los propios vecinos. ¿Es complicado que estos se involucren?
“Implicar al vecino de Puerto de la Cruz es complicado pero se están dando pasitos y, por ejemplo, en esta edición de Puerto de la Cruz en Flor, que comienza la próxima semana, hemos logrado que se pongan de acuerdo para adornar algunas calles, como La Verdad y Esquivel. También hemos conseguido que los hoteleros organicen exposiciones de pinturas de flores en sus establecimientos o que algunos locales realicen coctelería con este ingrediente. También que el Ayuntamiento acometiera el remozamiento de jardines para después nosotros enseñar estos espacios. Lo importante es sumar para que durante esos días, en el Puerto se ofrezca algo diferente. Sabemos el problema económico que hay y por eso es importante unirse”.
-¿No cree que hay iniciativas que están anquilosadas y que el público demanda cosas nuevas?
“Pienso que no, aunque todas son mejorables. El próximo año celebraremos el 40º aniversario de la Semana Bávara así que ya hay un comité trabajando de cara a agosto de 2013. En estos momentos hay una proliferación de las fiestas de la cerveza en toda la Isla y eso quiere decir que lo estamos haciendo bien, porque nos han salido un montón de imitadores”.
-El CIT se financia con la cuota de los socios y las aportaciones de empresas privadas. En estos tiempos, ¿es complicado conseguir recursos?
“Es muy complicado, pero lo debemos estar haciendo bien porque así como algunos socios se han dado de baja, hemos conseguido que otros se den de alta, con lo cual la aportación que proviene de las cuotas está nivelada. Eso es importante para poder continuar nuestra labor, que no solo se limita a organizar eventos. También nos preocupamos por trabajar junto con el Consorcio de Rehabilitación Turística de Puerto de la Cruz. De hecho, cuando esta entidad iba a empezar a funcionar, el Ayuntamiento nos pidió, igual que a otras asociaciones, que presentáramos un documento sobre las actuaciones y las cosas que creíamos necesarias o que queríamos que se potenciasen en el municipio. Dedicamos nuestro tiempo a elaborarlo y hacer nuestras propuestas y, hace poco, el gerente del Consorcio nos confirmó que le había servido para una guía de actuaciones”.
-Y hablando del Consorcio, ¿qué opina de la labor que realiza esta entidad?
“Ahora mismo está haciendo una labor interesante. El problema es que no es fácil. Hay un consejo en el que están representadas cuatro administraciones, el Gobierno central, el de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento y un presupuesto, y eso implica que son muchas las cosas que hay que tener en cuenta. Hay que tener paciencia y más en los tiempos que corren. Con más presupuesto se podría hacer más y estamos preocupados porque las cosas no están demasiado claras con las cuentas del próximo año, sobre todo, sin saber si se han asignado o no partidas”.
-En ese documento estaba la recuperación de Mueca. Como miembro de la plataforma Cómplices Mueca, debe estar muy contenta de que se haya recuperado este festival de arte en la calle.
“Por supuesto, consideramos que hay que hacer actividades en la calle pero lo fundamental es que sean consensuadas. No se pueden organizar iniciativas sin una agenda de todo el municipio, porque se pierden cosas y economía. Mueca es un ejemplo de que se puede trabajar en equipo. Fue apoyado por muchísima gente y, a pesar de contar con un presupuesto menor que en anteriores ediciones, salió muy bien. De hecho, ya estamos trabajando de cara al próximo año”.
-¿No le trajo ningún dolor de cabeza ser miembro de esta plataforma pese a saber que inicialmente el grupo de Gobierno era reticente a recuperar este festival?
“La cabeza visible para ese tema era la concejal de Cultura, Verónica Rodríguez. Ella fue la que se enfrentó a todo esto, lo que hicimos nosotros fue respaldarla para que estuviese tranquila porque el apoyo de los ciudadanos era del 100%. Luchó, hasta que se dio cuenta de que también iba a tener apoyo desde dentro y al final todo fue consensuado y los resultados son los que todos sabemos”.
-¿Qué valoración hace de la Noche en Blanco, otra iniciativa que congregó a un importante número de personas en la ciudad?
“Por empezar, le cambiaría el nombre, porque hay otros municipios que la organizan y podríamos ser más originales. La iniciativa es buena pero no sé si la fecha fue la idónea. Todas las cosas que se hagan para el Puerto están bien, pero insisto, creo que debería haber una agenda. Sé que en agosto hubo un intento para realizar este evento, pero el CIT tenía la Semana Bávara y respetaron esos días. Nosotros hemos tenido que cambiar las fechas de algunos actos, como por ejemplo, Puerto de la Cruz en Flor o el Festival de Agatha Christie, para obtener mejores resultados y lo hemos logrado”.
-¿Considera que la labor del CIT es valorada por los ciudadanos e, incluso, por los propios socios?
“Es una labor ingrata, entre comillas, pero yo estoy feliz de lo que estoy haciendo. Cada día el reconocimiento de los ciudadanos es mayor. Muchos se piensan que tenemos un sueldo, porque alguna vez me han llegado a preguntar si cobraba 3.000 euros y eso no es cierto. Nosotros ponemos hasta los móviles, con lo cual nuestro trabajo, que muchas veces es intangible, debe ser doblemente valorado. Creo que el CIT es un bien necesario para Puerto de la Cruz”.
-Aunque son tiempos complicados, ¿tienen algún proyecto nuevo que quieran sacar adelante?
“Nos gustaría, pero somos conscientes de que la situación económica actual no nos lo va a permitir. Seguiremos apoyando todo lo que se pueda dado que lo que estamos haciendo es más que suficiente en los tiempos que corren”.
-¿Cómo ve la situación actual en el destino turístico de Puerto de la Cruz?
“La situación actual en el mundo es muy complicada y aquí es peor, porque se arrastra desde hace muchos años. Pero estamos todos con muchas ganas y los movimientos ciudadanos redundan en el lado positivo de las cosas. Se están haciendo obras, lo que hace falta es un poco más de liquidez. Yo soy positiva. Desde que estoy en el CIT, en abril de 2007, veo cambios y aunque estos sean lentos, se producen. Ya no nos acordamos de la imagen que tenía el municipio hace unos años antes de que se pintaran muchas fachadas y edificios. Hay calles, como la calzada de Martiánez, donde no se podía ni caminar, que se mejoró notablemente. Lo mismo ocurrió con la Avenida Bethencourt y Molina. Eso sí, todos estos cambios tienen que ir acompañados de un respeto al espacio público, que no sólo es para poner sillas y mesas sino también para el disfrute del viandante”.