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“Mi miedo es que ahora hagamos otra burbuja del turismo”

Juan Miguel Sanjuán, presidente de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) en canarias y propietario de la empresa satocan

ROMÁN DELGADO | Santa Cruz de Tenerife

Juan Miguel Sanjuán, presidente de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) en Canarias y destacado empresario local (es el propietario de la firma Satocan, SA) es directo y duro, pero no seco, en muchas de sus respuestas. Algunas contestaciones dejan un ambiente muy frío y poco optimista, sobre todo cuando se plantea con tanta nitidez que no hay solución inmediata para el paro (“yo saldría de las Islas”); que la construcción “se acabó”; que las medidas del Gobierno central deben ser “aún más duras”, y que “mi miedo es que ahora hagamos otra burbuja del turismo”, el “monocultivo” isleño en la actualidad, pero ya sin la pata que generaba el empleo, el sector de la construcción.

Pese a la crudeza que dibuja la coyuntura económica, y mucho más la calle, Sanjuán muestra optimismo, aunque poco, y se siente cómodo, con alguna carcajada en medio de la charla. Siempre es fiel a su pensamiento liberal. Del petróleo y la actitud del Gobierno de Canarias, un buen tirón de orejas a Paulino Rivero, que las “situaciones fundamentalistas poco ayudan” a buscar soluciones.

-Quizás lo primero que debamos hacer es acercanos al significado de la APD. ¿Por qué se crea esta entidad de empresarios y directivos, cómo se ha desarrollado su actividad hasta ahora y cuál es su objetivo esencial en las Islas?
“La APD es una organización de ámbito nacional [con colectivo organizado en Canarias] y, por lo tanto, de lo primero que hay que hablar es de esta cuestión. La entidad es la consecuencia (se crea en 1956) de que un grupo de empresarios españoles visitara EE.UU. en el decenio de 1950, país al que fueron a ver técnicas de gestión empresarial, de marketing, de todo; a ver cuál era, o a intentar saber cuál era el sistema por el cual EE.UU. tenía tanto prestigio en el mundo empresarial. Y de ese viaje resulta la idea de crear una organización de empresarios similar a las que hay en América. Lógicamente, yo no estaba en aquellos momentos en EE.UU. [risas], pero imagino que lo que querían es una cosa que se hiciera desde fuera, independiente del poder político. Estábamos en el año 1956, en una España autárquica [dictadura de Franco], muy condicionada por el gobierno, y lo que se procura entonces es crear una asociación de corte puramente liberal…, que no estuviese sometida a la influencia del gobierno. Ésta es una de las grandes virtudes de la APD, virtud que se ha demostrado a lo largo de todos estos años, tanto en la dictadura como en la democracia. La APD reúne a empresarios y a técnicos de empresas, y es independiente de cualquier gobierno”.

-Entonces quizá debamos decir que la APD es un lobby. ¿Así lo cree?
“No, no es un lobby; no es un grupo de presión. Es más un sitio de reflexión, de estudio, de intercambio de ideas; no es un lobby para presionar a los gobiernos. Realmente, en la APD la participación es muy variada en todos los niveles: de ideas, de procedencia… Yo por lo menos no tengo conciencia de eso, y en Canarias, claramente, no es así”.

-¿Por qué esta organización tiene un desarrollo ajeno o al margen de la patronal tradicional, de la CEOE?
“Porque la patronal sí que puede ser un lobby o tiene una función de presionar en puntos concretos y determinados a los diferentes gobiernos, pero en la APD no cabe el sentido de defensa de unos intereses, incluso aunque sean generales, sino que hay la discusión de una idea o la manera de propagar un sistema o una forma de hacer empresa, de hacer economía. No existe la intención de transmitir una idea determinada”.

-¿Cómo comparte la APD las ideas y las conclusiones que se generan en su seno con otras organizaciones del ámbito empresarial?
“Bueno… Lo que pasa es que muchos empresarios que están en la APD, y no sólo empresarios, sino también directivos, incluso la mayoría de ellos, además forman parte de las patronales. Una prueba de esto es José Carlos Francisco, que era presidente de la APD y ahora lo es de CEOE-Tenerife. En mi caso, estoy en la junta de la Confederación de Empresarios de Las Palmas y soy miembro y expresidente del Círculo en esa ciudad.Esa relación, ese intercambio, existe. Es usual y normal que en todos nuestros actos se invite de forma preferente a los presidentes de las patronales”.

-¿Qué empresarios y directivos canarios participan en la actividad de la APD?
“La APD, en general, acoge a la mayor parte de los empresarios importantes en las Islas. En ella están representadas las principales actividades productivas de todos los sectores, tanto de unas islas como de otras”.

-¿Qué valor tiene el debate que se ha generado en la APD respecto a la coyuntura económica actual, que es de crisis prolongada? ¿Qué ideas se han aportado en la reunión de hoy [por el miércoles pasado, celebrada en el hotel Mencey]?
“En la reunión de hoy [por el miércoles pasado] ha habido dos bloques, dos partes: el de la propia organización, el interno de la APD, y otro más. Lógicamente, de la crisis hablamos, que en España cuando se reúnen dos personas, y ya no digo dos empresarios, hablan de todo, sobre todo del momento actual. Éste, por desgracia, es motivo de diálogo en el día a día. Creo que ha sido interesante, sobre todo porque algunos de los participantes decían que había que cambiar cosas, que es lo que está en la idea de todos. No podemos seguir igual; hay que cambiar cosas, que, si seguimos así, como sociedad, vamos a la desaparición. Tenemos que cambiar para aprovechar, y por la esperanza que todos tenemos de que somos capaces de salir de este momento tan duro. Pero ¿cómo? ¿Y los empresarios tenemos que cambiar? Por supuesto, tenemos que hacerlo. Pero es que la ventaja misma que pueda tener la competencia ya te hace cambiar como empresario… No es que yo diga que tengo que cambiar como empresa… Es que, o has ido cambiando o estás cambiando, o te cambian. Nosotros notamos que, tanto en lo político como en lo administrativo, se ha cambiado muy poco. O sea, que seguimos igual que hace un año, que hace dos años: no se ha cambiado. Se ha cambiado en la mayor austeridad y en otras cosas, pero siguen los grandes defectos de una economía y de una política que no ha sabido regenerarse, o de una administración que no ha sabido modernizarse. Desgraciadamente todo esto sigue igual”.

-Por cierto, ¿cómo se entra en la APD?
“Esta no es una asociación cerrada, con numerus clausus, pero tampoco es una asociación a la que pueda apuntarse el que quiera. Se busca que sea un directivo o un empresario que pueda aportar cosas a la entidad”.

-¿Qué echan de menos los empresarios?
“Primero, una simplificación del nivel de política en todos los terrenos y además una austeridad en los gastos de la propia organización política. Consideramos que, y no sólo en los sindicatos, sino también en las organizaciones empresariales, hay que huir de la política de la subvención, de que el dinero público se utilice y muchas veces se utilice mal”.

-¿De qué manera la APD contribuye a que sus asociados mejoren en capítulos como la competitividad, la diversificación de sus actividades productivas, la externalización económica, la formación continua de directivos…? ¿Se ha contribuido desde la APD a andar con solvencia por esos caminos?
“Sí, sí… De una manera muy grande. No es cuantificable, no se puede concretar, pero la APD, entre otras acciones, trae de Península e incluso del extranjero a grandes conferenciantes. ¿Cuánto cala esto en el tejido empresarial? Esto es algo más difícil de medir. Pero es que además organiza seminarios, reuniones y acciones vinculadas a las relaciones humanas o las finanzas, y todo esto no es sólo para el empresario director o para el empresario propietario, sino también para el personal directivo de las entidades”.

[apunte]Estación Valencia
La Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) se creó en 1956 con el objetivo de colaborar en el desarrollo de las empresas a través del trabajo con sus directivos. A lo largo de estos años, la APD ha utilizado distintas herramientas para alcanzar su objetivo fundacional y se ha convertido en un prestigioso foro de debate y de relaciones a escala nacional. La APD celebrará los días 13 y 14 de noviembre su congreso nacional, que esta vez será en la ciudad de Valencia. El lema elegido es Conquistando el futuro. La APD, que es una entidad privada, independiente, sin ánimo de lucro y de ámbito internacional, tiene como misión esencial el impulso y la actualización de la formación y la información de los directivos de empresas y de los empresarios, siempre a través de actividades de difusión del conocimiento, de la capacitación y de la mejora profesional. En los últimos años, la APD ha apostado por tener mayor presencia en España y actualmente cuenta con delegaciones en 12 comunidades autónomas, entre ellas la de Canarias. En esta región, en la actualidad el presidente de la APD es el empresario y propietario de la firma Satocan, SA, Juan Miguel Sanjuán, una persona con amplísima experiencia en el ámbito de la empresa y de los negocios.[/apunte]

-¿Cuál es su opinión acerca de la secuencia que se sufre en este país de reformas, contrarreformas y más reformas? ¿Están sorprendidos los empresarios?
“Los empresarios lo que están viendo, más que una reforma y una contrarreforma, es una reforma más otra reforma más otra reforma: la acumulación de normas, leyes y ordenanzas con la que los políticos nos bombardean. O sea, los empresarios tenemos la sensación de que nos volvemos locos muchas veces para cumplir las cosas. Hay, y ya es un tópico, una maraña legislativa en toda España… En Canarias creo que nos llevamos la palma”.

-¿Cómo ve el momento económico? ¿Qué esperanzas hay de cambio a medio plazo?
“Si dijera que esto está bien o que va a estar bien, me quitarían de presidente de la APD. No, no sería merecedor del puesto. La cosa está mal; la situación es muy mala, y como no nos apretemos… Esto va para largo. Si tomamos las medidas acertadas, estaremos menos tiempo en la crisis; si no, muchísimo más tiempo”.

-¿Usted confía en que las medidas adoptadas por el Gobierno de Rajoy son las ideales?
“No sé si hay otras que puedan ser más acertadas, pero lo que sí digo es que son necesarias las que se están adoptando. Y que se deben tomar otras más duras. Pues sí, y es triste. A nadie le gusta esto; nadie es sádico para tomar medidas que molesten. Pero hay que tomarlas, y las que se han tomado son necesarias. Además, las habría tomado cualquier político, y de cualquier ideología, salvo los que quieren incendiar la casa. Los que quieren mantener la casa sin fuego tienen que tomar medidas de ese tipo”.

-¿Cómo ve la situación en Canarias, con una dependencia extrema del turismo y sin construcción?
“En Canarias siempre hemos vivido del monocultivo. La situación en las Islas es que debemos diversificarnos hacia más cosas. Ahora, el turismo va a ser nuestra fuente de riqueza y nuestro apoyo durante muchos años. Ojalá el futuro monocultivo sea la informática o las actividades electrónicas. Durante mucho tiempo seguiremos con el turismo, con el que estamos muy bien posicionados y en el que tenemos empresas canarias muy potentes. Poseemos un clima envidiable”.

-¿Y qué pasará con la construcción…?
“No, la construcción ya pasó… La construcción, durante mucho tiempo, será residual, y me refiere a la construcción residencial y turística. Qué pasará. Según vayamos saliendo de todo esto, habrá algo más de inversión pública y se reactivará la construcción, y luego también habrá un poco más de inversión turística; por una parte, por la rehabilitación, que, si no, no tendríamos industria turística de futuro. Pero esto no se puede hacer con normas y subvenciones, como dice el Gobierno de Canarias, y queriendo condicionar y dirigir, sino dando más libertad al empresario para que, respetando las leyes de todo tipo, pueda hacer lo que sea. Y la tercera pata de la construcción será la residencial. Para ello primero habrá que acabar con el exceso de vivienda que hay en la actualidad”.

-La construcción acumula problemas, ahora con más recortes en inversiones en obra pública para 2013. ¿Qué opina? ¿Qué ha pasado con la exportación de empresas locales a otros países?
“Ahora no hay nada de lo primero. Sobre la externalización o deslocalización en otros países, éste es un proceso lento; no es nada fácil. Los empresarios de los países hacia donde vamos quieren ser ellos los que capten las acciones de desarrollo, y además hay mucha competencia. Pero se hace algo. En mi caso concreto [con la empresa Satocan], estamos saliendo a toda la costa africana y también estamos en Hispanoamérica. Se está saliendo”.

-La tesis del Ejecutivo central es que no habrá recuperación económica hasta que no se arreglen los problemas financieros. ¿Entonces?
“Bueno, es una base… Si hay miedo y no hay estabilidad ni tranquilidad, no habrá empresa. Éstas son condiciones necesarias pero no suficientes”.

También es propietario de la empresa Satocan. | DA

-La realidad es que Canarias tiene casi el 36% de tasa de paro, y España, en la cota del 26%… Con este desempleo y todos los ajustes y recortes acumulados, ¿no cree que es muy difícil que el consumo se reactive?
“Sí, lógicamente… Pero, por desgracia, vuelvo a referirme a dónde estamos y por qué estamos en la situación actual. Si no ponemos las bases… No se puede seguir sin hacer nada de recortes… Si no se hace eso, no vendrá la recuperación. Si seguimos plantando sin arar, no tendremos buena cosecha. Arar duele, daña y es molesto…, y es lo más flagrante, pero asegura…”

-¿De qué manera la reforma del Régimen Económico y Fiscal (REF) de Canarias, ya en curso, puede contribuir a que las Islas tengan un modelo que ayude más a las empresas locales? ¿Cree que este proceso debe dar más fortaleza a las Islas para salir antes de la crisis?
“No… Creo muy poco en asuntos en los que el gobierno, sea cual sea, o de que el Estado, sea cual sea, mueva la economía… Soy un liberal muy claro, y pienso que lo que mueve la economía es la capacidad de las empresas de crear y de innovar, y luego las condiciones que, lógicamente, los gobiernos tienen que aportar para que eso se pueda producir. En Canarias, y nos echamos a llorar por el alto paro, se nos ha caído el mayor sector en generación de empleo, la construcción, y ello hace que estemos en esos niveles de desempleo, que son sangrientos. Pero también tenemos otro sector muy bueno, que es el turismo. Éste funciona hoy muy bien, y seguirá haciéndolo así. Mi miedo es que hagamos otra burbuja del turismo, que está muy bien por nuestro clima y por nuestras instalaciones, pero también debido a que nuestros competidores, algunos de ellos, tienen problemas. Si no aprovechamos este momento para fidelizar a los visitantes con nuestra calidad de servicio y con nuestra simpatía, los perderemos. Un cliente que viene aquí puede volver, pero también puede dejar de venir. El turismo es el elemento clave, y en él es muy importante la cuestión personal: la simpatía…”

-¿Pero no cree que hace falta más especialización?
“En el turismo se ha tendido mucho a hacer directores de hoteles y se ha dejado de lado la formación a otros niveles: la del camarero, la gobernanta… Aquí hay que hacer una campaña mayor de formación”.

-Aparte del turismo, ¿qué otras cosas se pueden activar?
“Hay un elemento fundamental, y es nuestra situación de apoyo a todo lo que ocurre, y que aún no somos conscientes, y a todo lo que se está moviendo en la costa atlántica de África. Cada vez hay mayor número de plataformas petrolíferas; cada vez hay mayor necesidad de tener apoyos desde Canarias. En este momento, hay montones de técnicos y familiares que trabajan en esa franja y viven en Canarias, porque les es mejor hacerlo aquí que en algunos de esos países, más conflictivos. En las plataformas que están cerca de Nigeria, sus tripulantes americanos tienen prohibido por convenio bajar a tierra. El acuerdo sindical es que no vayan a tierra. Aparte del petróleo, están las riquezas que se encuentran, por ejemplo, en Mauritania. Tenemos que apoyarlos para desarrollar su industria extractiva, aunque ellos vayan a luchar para llevarse la mayor parte de los beneficios. No hay que ir a la competencia sino a la colaboración con ellos”.

-¿Cuáles son las claves del funcionamiento de una empresa en la actual coyuntura?
“Creo que la búsqueda de carga de trabajo. Los equipos que hoy más se cotizan en una empresa son los que pueden aportar producción y más carga de trabajo. Por supuesto, también las cuestiones financieras, más en el momento actual. Esto es lo que preocupa más”.

-¿Seguro que no comparte la actitud de Rivero con el petróleo?
“Lo que no puede hacer ningún país ni ninguna sociedad es cerrarse a cualquier cosa que pueda ayudarnos. En esta línea, no nos parece lógica la oposición que existe a la posibilidad de extraer petróleo en aguas cercanas a las Islas. Seguro que habrá que luchar y buscar que la mayor parte de los beneficios recaigan aquí, pero no podemos desoír ni podemos negarnos, y no por nosotros, sino por los que nos siguen. No podemos negarnos a cualquier cosa que signifique riqueza para el país. La solución lógica a lo del petróleo en Canarias es que se produzca un acercamiento con acuerdo final entre los dos gobiernos. Ésta es la situación lógica; lo demás son situaciones fundamentalistas que poco ayudan. Y no a nosotros, sino a los que estén aquí en 10 o 15 años. Parece que coartar esa posibilidad, además en un sitio en el que por las circunstancias conocidas estamos más aislados, no es razonable; no creo que esté bien”.

-¿No piensa que las cosas podrían ir mejor si la relación entre Canarias y Madrid fuera otra en el ámbito institucional y también en el político”
“Sí, total. Hoy estoy mucho más optimista a la vista de la unidad que se ha trasladado tras la conferencia de presidentes de las autonomías españolas, que parece que ya no es el forcejeo que hasta entonces había. Tener buenas relaciones con los partidos gobernantes en el ámbito nacional es lo lógico para Canarias. No comprendo un ayuntamiento que se pelee con el presidente del cabildo de forma continua. Esto no es lógico. Hoy soy más optimista”.

-¿La persona que hoy está sin empleo y tiene un buen grado de cualificación debe pensar en salir de las Islas? ¿Es usted de esta opinión?
“Sí, y es triste decirlo. Si yo estuviera en su lugar, lo haría. Yo estaría pensando en crear mi empresa o negocio, en crear algo, y si no, estaría pensando en salir. Buscar trabajo en Canarias y en toda España hoy es muy difícil. Si no hay otra alternativa, qué se le va a hacer. Los perderá España, pero no hay más remedio”.