Por Verónica Chinea
Todos hemos oído hablar de la importancia de los estiramientos y es que la práctica de los estiramientos es una parte importante en el entrenamiento deportivo tanto en el calentamiento previo a una sesión intensa, como en la recuperación después de la misma. A pesar de saber que es necesario y que tenemos que dedicar un tiempo a estirar, hay mucha gente que sigue sin hacerlo por prisa o, si lo hace, no lo realiza de forma correcta.
Los estiramientos producen considerables beneficios en el organismo. Previenen de posibles lesiones, se gana eficacia en el rendimiento, ayuda a recuperar antes las secuelas de un entrenamiento intenso y, también, a lograr una mejor rehabilitación en aquellos deportistas que ya han sufrido lesiones.
Los estiramientos actúan sobre las articulaciones estimulando la secreción de líquido sinovial. La función de este elemento es proteger el desgaste del cartílago articular facilitando la lubricación de los huesos de la articulación y así evitando que pierda elasticidad y se convierta en imperfecta y rígida.
Al estirar, los músculos y los tendones de nuestro cuerpo son los más beneficiados. Es importante que tengamos en cuenta que el estiramiento es un paso de adaptación al ejercicio que vamos a iniciar y una fase de relajación después de realizarlo. Es la forma más sencilla de relajar el cuerpo y de devolver elasticidad a los músculos y tendones que muchas veces se encuentran acortados debido al sobreesfuerzo al que se somete el deportista. Los estiramientos son una forma excelente de preparación del cuerpo para el esfuerzo muscular ya que mejoran la capacidad del movimiento al aumentar la elasticidad muscular y alivian la fatiga producida por el sobreentrenamiento.
Para que todos estos efectos se produzcan, es preciso conocer la técnica correcta para estirar. Es frecuente observar en mucha gente cómo hacen rebotes, se estiran hasta sentir dolor o realizan movimientos bruscos. Hay que tener en cuenta algunos puntos para estirar correctamente; y son:
1) El estiramiento debe realizarse de forma lenta y tranquila gradualmente y manteniendo el estiramiento en el tiempo. Nunca debe doler y si ocurre esto, es que algo no se está realizando correctamente. El estiramiento debe durar entre 6 y 10 segundos.
2) La postura al estirar debe ser la correcta, así no dolerá; cada uno de nosotros tenemos una constitución física diferente así que cada uno debe saber hasta dónde llegar al estirar. El estiramiento consiste en realizar movimientos naturales del cuerpo sin dolor ni posturas forzadas.
3) Una vez realizada la postura correcta para estirar, es importante relajar la parte del cuerpo que estamos trabajando, evitar la tensión y relajar la musculatura permitiendo que las fibras se elonguen en toda su intensidad.
4) Es vital estirar de forma bilateral, insistiendo en los músculos que vayan a participar de forma más activa en la practica deportiva a realizar.
El calentamiento y en especial los estiramientos proporcionan al aparato locomotor el estado óptimo para la práctica deportiva, aumentando considerablemente el rendimiento deportivo.
Y por último nos podemos ayudar de la respiración para aumentar la calidad del estiramiento.
La forma más adecuada es inspirar al colocar la postura de estiramiento y espirar durante el momento del estiramiento.
Así ganaremos más flexibilidad, ganaremos más vida…
