
El encuentro lo inauguró la presidenta del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Carmen Peña. / DA
JOSÉ LUIS CÁMARA | Agaete
Si hay un sector especialmente golpeado por la crisis en Canarias, ese es el de las farmacias. No en vano, desde hace dos años los problemas de liquidez del Gobierno regional han condenado a las boticas a una situación “crítica”, motivada por meses de retrasos e impagos de las facturas generadas por la dispensación de fármacos recetados en el sistema público. Sobre este y otros aspectos se debate estos días en las VIII Jornadas Farmacéuticas Canarias, que se celebran en Agaete, las primeras que organiza el Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos del Archipiélago.
El encuentro lo inauguró ayer la presidenta del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Carmen Peña, que dejó claro que el modelo español, pese a la crisis y los recortes, continúa siendo “excelente”. “Los farmacéuticos, a pesar de que están viviendo momentos muy difíciles, están dando la talla, porque el sistema español prioriza al usuario por encima de lo económico”, subrayó Peña, quien no obstante dejó claro que la red española de farmacias, formada por unas 22.000 oficinas, está viviendo la crisis de “manera notable” por dos motivos: por un lado, “por las medidas que se están tomando para disminuir el gasto en medicamentos. De hecho, en el último año la facturación se redujo más de un 22%, con todo lo que ello supone para los profesionales del sector”.
“Por otro lado -recalcó Carmen Peña-, la falta de liquidez de algunas comunidades autónomas está ahogando a las farmacias, porque si no se paga a una farmacia, lo que no se está abonando son medicamentos que ha prescrito el Sistema Nacional de Salud (SNS) para los enfermos, lo que está dejando a muchos profesionales y pacientes en una situación crítica”. “Estamos muy ligados a la situación económica del país, pero los gestores tienen que tener claro que las farmacias son un servicio esencial para el ciudadano, y con todos mis respetos, las farmacias son uno de los servicios que hay que proteger, por encima de cualquier otro problema coyuntural que tenga el sistema”, denotó la presidenta del Consejo General de Colegios Farmacéuticos. Para Carmen Peña, “se pueden adelgazar estructuras siempre que haya recursos suficientes; pero si ya no hay músculo ni hueso que sobre, se tocarán órganos vitales, lo que significa poner en peligro el sistema”. Por eso, abogó por “buscar el término medio entre el abuso o el uso racional de los medicamentos y la precariedad que pueden provocar nuevos recortes”. Y todo ello teniendo en cuenta la seguridad de los medicamentos, porque “estamos hablando de un paciente que tiene una necesidad, y de un fármaco que no es un producto o una mercancía, sino que tiene importantes indicaciones terapéuticas y también efectos secundarios que hay que controlar”, concluyó la presidenta del Consejo General de Colegios Farmacéuticos.
Las jornadas, que reúnen a cerca de 200 profesionales y expertos de varios países, abordarán hasta mañana aspectos como la función asistencial del farmacéutico, la oficina de farmacia como prestadora de servicios, el modelo de oficina de farmacia, la farmacia en el Sistema Canario de la Salud o las posibilidades de prestar nuevos servicios a la sociedad, entre otros; e incluyen talleres sobre servicios farmacéuticos relacionados con los medicamentos, la salud y la propia gestión de las boticas.
CERCA DE 200 PROFESIONALES Y EXPERTOS DE VARIOS PAÍSES
La presidenta del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Carmen Peña, fue la encargada de inaugurar las jornadas, en un acto que también contó con la presencia del director general de Salud Pública del Gobierno regional, José Díaz Flores, de la consejera de Transportes y Vivienda del Cabildo de Gran Canaria y alcaldesa accidental de Agaete, María del Carmen Godoy, y del vicepresidente del Consejo de Farmacéuticos de Canarias, Guillermo Schwartz. El encuentro, en el que participan cerca de 200 profesionales y expertos de varios países, pretende ser un foro de intercambio de ideas y experiencias entre farmacéuticos, con el fin de trabajar en el desarrollo de la farmacia en beneficio del paciente, la sociedad y de la propia profesión.
Bajo la premisa de ahorrar costes y lograr una mayor independencia de la industria farmacéutica, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, al igual que están haciendo otras comunidades autónomas, ha decidido proyectar un sistema de equivalentes terapéuticos a los medicamentos, al objeto de preseleccionar el principio activo que debe recetar el facultativo. Ello forzaría al médico a escribir un informe detallado en caso de que quiera optar por un principio activo diferente para un paciente concreto, algo que ha levantado ampollas entre los colegios profesionales del Archipiélago.
Para la presidenta del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Carmen Peña, “el debate de los genéricos y de los equivalentes terapéuticos es muy complejo, porque tiene muchas facetas y debe verse en su globalidad”. Hay que buscar la máxima eficiencia, obtener unos principios activos a los que podamos llegar desde un punto de vista farmacológico; pero también en la línea de la sostenibilidad que nos permita buscar un medicamento con las mejores condiciones para pagarlo”, aclaró Peña, quien insistió en que “el sistema nacional de salud es universal y solidario, porque lo pagamos todos los ciudadanos con nuestros impuestos, y a la hora de tomar decisiones se deben aunar las posiciones de los expertos en farmacología y en economía de la salud, que puedan consensuar medidas que eviten que un paciente se pueda quedar sin la medicación que necesita y que sea sostenible en el tiempo”, concluyó la presidenta del Consejo General de Colegios Farmacéuticos.
