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La Gomera: plató cinematográfico y económico – Por Casimiro Curbelo*

   

Cuando tuvimos conocimiento de la posibilidad de que la Isla se convirtiera en plató de cine internacional, los representantes insulares coincidimos en que se trataba de una buena oportunidad. Se abría una nueva puerta en el horizonte insular. Pero, cuando poco a poco ese proyecto se fue concretando, de modo que lo que en un principio eran solo intenciones e ideas se plasmó en una petición formal para rodar In the Heart of the Sea, lo tuvimos totalmente claro: la proyección social, turística y económica de La Gomera será extraordinaria.

Han pasado muchos meses desde aquel comienzo y las buenas expectativas se han confirmado. La expectación que ha levantado el rodaje de esta superproducción es enorme. Que un director de la talla de Ron Howard, que ha rodado entre otras películas Una mente maravillosa o Ángeles y Demonios, se haya fijado en nuestra isla es un orgullo y, desde luego, una oportunidad que debemos aprovechar.

No estamos hablando solo de una película que llevará el nombre de La Gomera a todos los rincones del mundo, sino que además supone una inyección económica importantísima para la economía insular, precisamente en unos momentos en los que la crisis convierte en sumamente valiosa cualquier inversión.

Más de cuatrocientas personas trabajan en la película, a lo que habría que añadir doscientos figurantes; la construcción de decorados, e incluso un tanque artificial, por si las condiciones del mar impidieran el rodaje en las tranquilas aguas del sur de La Gomera.

La repercusión económica y laboral se pone de manifiesto cuando se comprueba que la construcción de estas escenografías y de muchas de la obras que se han venido realizando en los últimos meses, tanto en Playa de Santiago como en la playa de Tapahuga, han sido acometidas por trabajadores y empresas gomeras. Sin lugar a dudas, una superproducción de este tipo y la presencia en la isla de estrellas de Hollywood como Chris Hemswoth -protagonista de la película-, es un aliciente para toda la economía insular.

Para la isla de La Gomera es una suerte que tanto el director como la productora se haya fijado en nuestras costas para recrear una aventura marina, que tiene a la célebre ballena blanca Moby Dick como hilo argumental, y habla de la supervivencia y la capacidad de superación.

Es precisamente esa capacidad de superación lo que nos lleva a los gomeros y a las gomeras a abrazar con fuerza esta iniciativa cinematográfica. Y es también lo que conduce a las diferentes administraciones locales a facilitar el camino para que lo que hace meses fue solo una propuesta, hoy sea una realidad.

No podemos aventurarnos a hacer unos cálculos estimados de la verdadera repercusión económica que supondrá el rodaje, pero lo que sí es ya un hecho es que los comercios, especialmente los de Playa Santiago, están llenos, y las expectativas para los empresarios insulares de la restauración y el alojamiento han mejorado de manera considerable.

Economía, turismo y cine o proyección social: tres patas de una misma mesa a la que habría que sumar una cuarta, que nos garantiza la estabilidad, y que no es otra que la posibilidad que tenemos los residentes en La Gomera de participar y disfrutar de una superproducción de Hollywood sin salir de casa.

* PRESIDENTE DEL CABILDO DE LA GOMERA