Coincidiendo con el envÃo del REF a Bruselas para su aprobación por la Comisión, autoridades y respetable andan en Canarias instaladas en la greña del petróleo. Después el éxito de las manifestaciones del sábado, el asunto está muy de moda. Tanto que ha inspirado la colección Teobaldo Power 2014, una suerte de uniforme de luto riguroso negro petróleo, con corbatas de seda blanca palmera estampadas al manos sucias o ‘nunca mais’. Sus SeñorÃas participan del juego de los media con la misma desvergonzada estulticia con la que nos empapamos todos los dÃas de imágenes baladÃes e intrascendentes en los reality y los telediarios. Ojo: no se trata de plantear que un diputado no pueda recurrir a la imagen para presentar un problema. Pero una piensa que con lucir una camiseta con mensaje les hubiera bastado. En nuestra Cámara son tan horteras que hasta para protestar con la ropa tienen que hacerlo de chaqueta y corbata. Es difÃcil sentirse muy corcernido por esta gente que elegimos para representarnos y en realidad prefieren representar una comedia de enredo con disfraces sacados de una peli mafioso.Este Parlamento nuestro tiene a veces el nivel intelectual de una fiesta de pijamas. Volviendo al petróleo, y a la espera del Supremo, en el PP canario andan muy entristecidos y ya empiezan a escucharse las primeras voces disidentes, aún tÃmidas y de tercera fila. Pero todo se andará: es lo que tiene militar en un partido que exige respeto a las reglas del juego, pero juega con dos barajas, una en Baleares y otra en Canarias. Y en Canarias, a los de Soria siempre les tocan las cartas peores. Creo haberlo dicho en alguna otra ocasión: este debate sobre el petróleo se mueve mucho más en dónde el PP tiene las de perder, que es en lo simbólico, que en otra cosa. Suele ocurrir en otras muchas cuestiones polÃticas. Es más fácil posicionarse en contra de hipotéticos vertidos, que tener claro si hay o no que rebajar las multas por incumplimiento de la RIC, o regular la inseguridad jurÃdica a la que se ha sometido durante los últimos años a centenares de empresarios canarios que picaron en la trampa para osos de las exenciones fiscales. A nadie le gusta el petróleo: es pringoso y huele mal, aunque aún nos resulta imprescindible para alimentar nuestros coches y -en Canarias- para poder encender la luz. Pero si todo un Gobierno -el de Zapatero- fue capaz de parar la energÃa nuclear y al mismo tiempo comprar los megavatios que la nuclear produce en Francia, a santo de qué no podemos los ciudadanos tener nuestras propias contradicciones. Digo.
