
Crónicos y dependientes necesitan recursos sociosanitarios. | DA
JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife
Los servicios de Urgencias de los hospitales de referencia del Archipiélago no dan más de sí, y de manera periódica sus pasillos se colapsan con decenas de pacientes esperando por el ingreso. Mientras, personas con el alta hospitalaria, la mayoría mayores dependientes y crónicos, ocupan una cama. Esta es la situación que se vive en la actualidad en centros como el Hospital Universitario de Canarias (HUC) y el de La Candelaria, pero también en otros como el Doctor Negrín y el Insular, ambos en Las Palmas.
De hecho, la propia Consejería de Sanidad reconoce que al menos 68 personas se encontraban ingresadas en centros públicos de las Islas el 30 de abril, días después de que se firmara y publicara en el BOC la orden de derivación de estos pacientes sociosanitarios.
Este retraso está ocasionando un enorme gasto para las arcas del Gobierno regional, a razón de 715,32 euros diarios por cada uno de estos enfermos, lo que supone cerca de tres millones de euros en los dos últimos meses. Paradójicamente, como vienen denunciando tanto la Plataforma Tenerife Discapacidad como otras entidades y colegios profesionales, Sanidad se ahorraría una importante suma de dinero si estos pacientes estuvieran ya en un centro sociosanitario, donde el coste diario de la concertación es de 70 euros al día.
La orden de derivación, que establece las condiciones para concertar las plazas privadas, fue publicada en el Boletín Oficial de Canarias (BOC) el pasado 24 de abril, un año y medio después de lo que fijaba el decreto que viene a desarrollar.
Esta falta de definición, además del citado gasto que sigue generando, ha provocado un agrio enfrentamiento entre el Cabildo de Tenerife y la propia Consejería de Sanidad, que se han culpado mutuamente de que haya camas sociosanitarias disponibles en centros de la Isla que no están ocupadas.
“Es incongruente que no se haga nada cuando esta misma semana se han tenido que suspender de nuevo operaciones quirúrgicas en el HUC por falta de camas”, afirman desde la Plataforma Tenerife Discapacidad, quienes reiteran que una plaza sociosanitaria es diez veces más barata que una hospitalaria. Asimismo, la medida permitiría generar un puesto de trabajo por cada dos residentes, aseguran desde la Asociación Canaria de Empresarios de la Dependencia.
Estos dicen contar con 700 camas en centros privados a disposición de la Administración regional, una cifra que incluso podría aumentar “con una normativa adecuada y posibilidades de concertación, lo que permitiría construir nuevas instalaciones”, concluyen.
