
Fachada del edificio que alberga los juzgados de Icod de los Vinos. | DA
TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife
De prisa y corriendo para evitar que Ramón, acusado de matar a palos a su exsuegra en La Guancha hace cuatro años, vuelva a las calles sin ser juzgado por dicho crimen.
La singular incidencia procesal, por otra parte en absoluto inédita en nuestra Justicia, tuvo lugar la semana pasada cuando el varón en cuestión, de 51 años de edad en la actualidad, cumplÃa los cuatro años preceptivos que puede durar una prisión provisional en España.
Concretamente, fue el 20 de junio de 2010 cuando se le arrestó tras descubrirlo agazapado en la que fuera su casa y en la que, tras una noche de copas en el barrio de Pinalete, se introdujo sin permiso en busca de la que fuera esposa y madre de su hija.
Como quiera que ésta habÃa viajado a La Palma, la vÃctima resultó ser su madre, una mujer con problemas fÃsicos que murió apaleada, presumiblemente con el mismo bastón que enarboló ante los guardias civiles que lo arrestaron minutos después.
Lo que hasta ahora supone un triste caso más de violencia de género se complica cuando, tras años de instrucción, un error de tramitación frena en seco el proceso al no prever que se trata de un procedimiento con tribunal de jurado popular.
Con la fecha del 20 de junio de 2014 encima, el juzgado icodense es alertado por los familiares de la vÃctima de la inminente liberación de Ramón e idea una solución: celebrar una comparecencia para juzgarle por el quebrantamiento de condena que supuso su entrada en la casa, a la que tenÃa prohibido acercarse desde que fuera denunciado por malos tratos años atrás.
Dicha vista, celebrada justo en la fecha lÃmite, estuvo a punto de no tener lugar debido a la renuncia del abogado defensor de Ramón, pero la celeridad de tramitación del Colegio de Abogados permitió que un letrado de oficio asistiera y, por ende, pudiera celebrarse con todos los requisitos legales.
Tal circunstancia ha posibilitado que, apenas unos dÃas después, se celebre el juicio por el supuesto quebrantamiento de condena, a la espera de que se tramite adecuadamente el proceso por la muerte de la infortunada mujer.
Parricidas
No es la primera vez este año en la que la Justicia tinerfeña apura al lÃmite el periodo de permanencia en la cárcel de forma provisional a acusados de terribles crÃmenes. Ya pasó nada menos que con los parricidas de Vistabella, condenados por asesinar a sus propios hijos pero que un olvido en una sentencia y una gran tormenta que paralizó la actividad de la administración de Justicia durante varios dÃas casi los pone en libertad por la misma causa que ahora ocurre con el detenido de La Guancha.
