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Consultas populares: ¿hay vida más allá del petróleo?

   

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VICENTE PÉREZ | Santa Cruz de Tenerife

La Ley de Participación Ciudadana preveía desde 2010 consultas populares en Canarias. Pero han tenido que llegar las prospecciones de Repsol para que el Gobierno regional (CC-PSOE) la desempolvara, tras la negativa del Ejecutivo estatal a autorizar un referéndum en Canarias sobre este proyecto. A toda prisa, ha tramitado los decretos que desarrollan la ley y que permiten a partir de ahora convocar consultas como esta sobre el petróleo.

Sin embargo, más allá de los hidrocarburos, PSOE y CC, los partidos que sustentan al Gobierno canario, no tienen en su agenda oficial, al menos este mandato, otra consulta, aunque proclaman su apuesta por la participación ciudadana, mientras que, en la oposición parlamentaria, el PP lo ve un método para uso solo excepcional, y NC aboga por normalizarlas para decisiones de gran relevancia sobre las que haya controversia social.

El comisionado del Gobierno canario Fernando Ríos se muestra “firme partidario” de convocar consultas populares, “pues la sociedad demanda democracia directa y la Constitución de 1978 ya encorseta la democracia representativa”. Ríos, a título personal, cree que se puede preguntar sobre la introducción del gas, la moratoria turística, el sistema electoral… o incluso cuestiones de ámbito insular, como el proyecto de Tindaya o la Refinería. Desde el PSOE, su portavoz parlamentario, Manuel Fajardo, cree susceptible de someter a consulta “cualquier materia de mucha trascendencia sobre la que haya que tomar una decisión en Canarias” aunque no quiso proponer ninguna, pues “cada gobierno deberá ponderar si existe esa demanda social”.

Aún más cauto se muestra el secretario general del PP canario, Asier Antona, quien sostiene que “no se puede gobernar a golpe de consultas”. Aún así, no sin sarcasmo, invitó al Gobierno regional a consultar qué piensa la ciudadanía de su gestión en áreas de su competencia, como políticas de empleo, sanidad o educación, “en las que Canarias presenta datos escalofriantes”.

Infraestructuras o la RIC
El portavoz de Nueva Canarias (NC), Román Rodríguez, ve “inevitable que más pronto que tarde las consultas sean habituales, pues no basta con votar cada cuatro años”, y sugiere preguntar sobre el sistema electoral o la introducción del gas, o incluso determinadas infraestructuras.

Desde IUC, su coordinador general, Ramón Trujillo, también aboga por pedir la opinión de los canarios, de forma vinculante, sobre el sistema electoral, la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC), el puerto de Granadilla o las privatizaciones de servicios públicos. Pero Trujillo observa que CC, PSOE y PP “no demuestran ser demócratas, porque tienen la democracia representativa trampeada en Canarias por un régimen electoral tan solo superado por el de Tanzania”.

Fernando Sabaté, coordinador de Sí se puede, recuerda cómo Paulino Rivero rechazó en su día las peticiones “por activa y por pasiva” de una consulta sobre el puerto de Granadilla, aunque “bienvenido cualquier avance en la participación de la ciudadanía”. Sabaté propone consultas sobre temas como la ordenación del turismo, el sistema electoral o la introducción del gas.

Por parte de Podemos, Juan Quevedo, portavoz en Tenerife, afirma que la sociedad “es lo suficientemente madura para preguntarle lo que sea, siempre con un debate previo serio y responsable” y que las consultas puedan plantearse de iniciativa ciudadana. A título de ejemplo, plantea asuntos como la prestación canaria de inserción, los presupuestos, el Estatuto de Autonomía, el sistema electoral canario o infraestructuras públicas.

Desde UPyD, Antonio de la Guardia, miembro tinerfeño en el Consejo Nacional del partido, tacha de “cobardía” del Gobierno canario convocar una consulta sobre los hidrocarburos, de competencia estatal, en vez de negociar un canon para las Islas, “y en cambio no preguntan sobre materias de su competencia: el sistema electoral o si queremos gastar millones en una televisión o una policía autonómicas”.