Europa Press / V. Pérez | Santa Cruz de Tenerife
El secretario de Organización de CC José Miguel Ruano, uno de los fieles baluartes del candidato a la presidencia del Gobierno, Fernando Clavijo, pidió ayer destitución de la consejera regional de Cultura, Vivienda, Políticas Sociales y Deportes, Inés Roja, también de CC y mujer fuerte del jefe del Ejecutivo autonómico, Paulino Rivero en Lanzarote.
Ruano, que también es presidente del Grupo Nacionalista en el Parlamento regional, dijo ayer que lo “más grave” de Rojas (CC), cuando en el pleno de esta semana aseguró “estar en contacto” con Gregorio Chil y Naranjo, fallecido hace 113 años, y fundador del Museo Canario, es “decir mentiras” en relación a la financiación de esta institución.
“No saber o decir cosas que no se ajustan a la verdad es más grave y creo que esto no puede ser. Creo que un consejero de CC no puede hacer ese tipo de políticas, por tanto, quien tiene la responsabilidad de nombrar y cesar a los consejeros ya sabe lo que tiene que hacer”, apuntilló en un claro mensaje a Rivero.
En declaraciones a la Cope, recogidas por Europa Press, Ruano incidió en que él “ha sido claro con la ejecutoria” de la consejera en algunos asuntos, añadiendo que “esto lo que viene a manifestar una vez más es que no hace lo que dice”.
Rojas, por su parte, no tardó en reaccionar y exigió al dirigente nacionalista “disculpas públicas”, al considerar que le ha dado un trato “cruel” con sus comentarios. Para la consejera existe una “doble vara de medir por parte del presidente de su grupo parlamentario”, al que le recordó que ella es “parlamentaria igual que él”.
La consejera calificó de “lapsus” su error durante la sesión plenaria, ya que aseguró que lo que quería decir es que se había reunido con el director del museo, por lo que opinó que Ruano “lo primero que debe hacer es hablar” con ella, y “no salir con una situación extralimitada”.
“Lo que sí que no hago es mentir. Es un trato tan injusto como compañero ante un lapsus que se pueda tener. No somos tan contundentes con compañeros con actuaciones más graves, como imputaciones; me siento indefensa”, apostilló en declaraciones a la Ser, recogidas por Europa Press, y en las que aludía, sin citar, a la reciente imputación a Clavijo en una pieza separada del caso Corredor, por los delitos de prevaricación, tráfico de influencias, malversación de fondos públicos y falsedad documental.
Este rifirrafe entre Clavijo y Rojas no puede entenderse sin tener en cuenta la división interna en la organización nacionalista entre el núcleo afín a Rivero y el sector de CC partidario de un cambio de cabeza de lista, como así ha ocurrido, con la designación de Clavijo.
Fue en septiembre el actual presidente del Gobierno retiró su candidatura en el Consejo Político Nacional de CC una vez que el alcalde lagunero ganó en primer votación, por 45 a 40 votos, por lo que al final, ya con Rivero hecho a un lado, Clavijo obtuvo 66 apoyos, 11 más de los necesarios para su proclamación.
