¿Se ha gestionado bien La Laguna durante los últimos años, como reitera a diario la propaganda oficialista? Una gestión municipal -por ejemplo- de una década, que prorroga la de una década anterior sin alternancia en el Gobierno municipal, da para mucho. Y ya se encargan los portavoces del poder de divulgar todos sus logros, reales o imaginarios. Pero nunca viene de más dar a conocer datos, muchos de los frÃos datos de la gestión económica y financiera del Ayuntamiento.
Deuda
Al inicio de este mandato, el Ayuntamiento debÃa 30 millones de euros. Durante 2012 y 2013 han aflorado 70 millones más y se pidió al Ministerio de Hacienda autorización para pedir préstamos para pagar a esos acreedores. Muchas de esas deudas se remontan a 2003 y años siguientes. Eran tiempos de bonanza, pero La Laguna dejó de pagar a Urbaser, que gestiona un servicio esencial, más de 14 millones. Otras deudas provienen de contrataciones con empresas realizadas sin créditos presupuestarios y sin seguir el procedimiento previsto legalmente, doble motivo de nulidad.
¿La Laguna intervenida?
Sin hacer distingos entre deudas legales e ilegales, el Gobierno estatal ha autorizado obtener crédito para pagarlas, a cambio de intervenir al Ayuntamiento imponiéndole un Plan de Ajuste hasta 2023. La intervención consiste en que el pago de los intereses y la devolución de esos préstamos se convierten en la obligación absolutamente prioritaria que los presupuestos municipales deben atender durante los ejercicios venideros: aproximadamente 16 millones de promedio, cada año entre 2015-2018. Y si La Laguna no cumple, el Gobierno municipal ha aceptado que el Ministerio de Hacienda pague directamente a los bancos, descontándolo de la participación de La Laguna en los ingresos del Estado, una fuente muy importante para la financiación municipal.
Presión fiscal
No ha hecho sino incrementarse progresivamente: 548 euros por habitante/año en 2011; 573 en 2012; 593 en 2013, muy por encima del esfuerzo que la media de los municipios exigen a sus vecinos: 418 (2011) o 469 (2012). Otro dato que refleja la AuditorÃa Anual para la aplicación del Fondo Canario de Financiación Municipal, el esfuerzo fiscal, se sitúa en La Laguna en el 109,8% (2011), 116,8% (2012) y 113% (2013), frente a la media de los municipios del Archipiélago: 89,7% (2012), la última facilitada por esa AuditorÃa. Frente a esa presión fiscal, el gasto que financia el funcionamiento de los servicios municipales se desploma en 2013 (50,54 millones), respecto a 2012 (70,54 millones), y mantiene una tendencia descendente desde 2010 (58,51 millones).
Las transferencias corrientes que reciben familias y asociaciones culturales, deportivas o vecinales, asà como las entidades sin ánimo de lucro que desempeñan una insustituible labor asistencial, experimentan ligeros incrementos a pesar de la crisis: 13,11 millones (2011), 16,05 (2012) y 115,77 en 2013. Las cifras de inversión directa o indirecta del Ayuntamiento, de especial importancia para reactivar la economÃa lagunera, hablan por sà solas: 14,25 millones en 2012, frente a 6,80 millones en 2013.
En consecuencia, el Ãndice de inversión viene cayendo precipitadamente desde el 14.7% en 2010 (frente a la media de Ayuntamientos canarios, 19,1%), al 5,4% en 2013, menos de la mitad del correspondiente a la media de municipios canarios (11,4%).
Estabilidad presupuestaria
Con este panorama no debe extrañarnos que el Gobierno municipal lagunero se haya convertido en campeón en el cumplimiento de la receta neoconservadora, injusta e ineficaz, para combatir la crisis y sus consecuencias sociales: 16,098 millones de superávit financiero.
Sin embargo, a lo largo de todo este mandato, el gasto en sueldos de asesores y personal de confianza no desciende de un millón de euros, como tampoco los sueldos de los miembros del Gobierno municipal. Durante estos últimos cuatro años, la carga fiscal sobre los laguneros no ha hecho sino crecer. Para 2014, por ejemplo, está previsto recaudar 3,8 millones más por el IBI urbano que en 2013. Y por la tasa de recogida de basura, 11,4 millones, 882.00 euros más que en 2013.
En medio de este panorama, en 2013 Cáritas ha recibido solamente 20.606,4 euros y el conjunto de entidades como Cruz Roja, Funcasor, Asorte, Proyecto Don Bosco, Asociación de Párkinson, Siervas de MarÃa, Nuevos Caminantes, Hermanos Bethlemitas, Casa Familiar Manolo Torras, Hogar de Ancianos de La Laguna, Hogar Santa Rita… 450.775 euros.
Sin embargo, el Gobierno municipal no ha dejado de derrochar dinero público en publicidad y propaganda: 1.119.931 euros en 2011, 1.282.582 en 2012 y 1.043.639 en 2013. Es decir, siempre más de un millón de euros. Y esto sin contabilizar los gastos en publicidad y propaganda maquillados a través de otros conceptos presupuestarios, que son incontrolables.
Este gasto en publicidad y propaganda no sólo supone un derroche escandaloso de dinero de los contribuyentes, y más en tiempos de crisis. Sino que constituye un ataque directo a la calidad democrática, a la transparencia y al respeto al pluralismo, porque le ha venido permitiendo a la AlcaldÃa y al Gobierno municipal condicionar la libertad informativa mediante el establecimiento de todas las variantes de censura.
Declaro que en mis más de 25 años de oposición al sistema de poder establecido en la Isla de Tenerife, al régimen de ATI y lo que ha representado en sus orÃgenes y en su evolución, no habÃa vivido una experiencia como ésta.
Y al final de todo esto, además de hacerle creer a la ciudadanÃa que La Laguna ha estado y está bien administrada, han acabado creyéndose su propia propaganda.