
JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife
El reciente caso de un niño grancanario que estuvo a punto de no llegar a tiempo a Madrid para ser trasplantado de hígado y riñón, después de que supuestamente una compañía de bajo coste se negara a facilitarle el traslado, ha vuelto a poner de manifiesto los enormes problemas que tienen muchos pacientes isleños que esperan por una intervención urgente en la Península.
Aunque en la mayor parte de los casos las compañías aéreas terminan cediendo, diversas asociaciones de trasplantados del Archipiélago llevan años denunciando las dificultades que padecen los enfermos canarios a la hora de trasladarse hasta los hospitales de referencia de otra comunidad. La polémica por este último caso provocó incluso que la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) se reuniera de urgencia para estudiar una serie de cambios en los actuales protocolos sobre desplazamientos. De hecho, según confirmaron desde la propia ONT, la organización llevará al próximo Consejo Interterritorial un nuevo documento que se centrará en la problemática de la localización y el traslado de los pacientes, fundamentalmente de Canarias -y, en menor medida, de Baleares- a centros sanitarios como el Hospital de La Paz de Madrid, que es el que atiende la mayoría de los casos procedentes de las Islas.
Desde la Consejería de Sanidad no quisieron aportar detalles al respecto, ya que aseguraron que es la ONT quien se encarga de este asunto, aunque manifestaron que casos como el del menor grancanario es una “excepción”, porque las compañías regulares que viajan entre Canarias y la Península no suelen poner impedimentos a la hora de facilitar traslados urgentes de este tipo.
Desde la Organización Nacional de Trasplantes insistieron en que hasta ahora los protocolos existentes se centran solo en el traslado de los órganos, pero no en la atención de los pacientes. El nuevo documento, que ya está prácticamente ultimado, se centrará especialmente en los trasplantes infantiles, al objeto de que cada niño pueda tener un plan específico. De igual modo, se articulará una mayor coordinación entre los hospitales y las comunidades autónomas, recalcaron desde la ONT.
Las asociaciones de enfermos, por su parte, exigen que se busquen soluciones para que nunca vuelva a ocurrir nada parecido. El presidente de la Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (Alcer) en Canarias, Alejandro Díaz, denota que “debería haber una normativa que obligase a todas las compañías a subir a su avión a un pasajero en estas circunstancias, y a las compañía que se nieguen se les impongan sanciones”.
El Ministerio de Sanidad, sin embargo, recuerda que “la Organización Nacional de Trasplantes tiene suscrito acuerdos de colaboración con Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) para el traslado de órganos para trasplante”. En una respuesta en el Senado a sendas preguntas de los nacionalistas María del Mar Julios y Narvay Quintero, el Ministerio reiteró que, en el caso de los órganos, “el traslado urgente es realizado en la cabina de las aeronaves, bajo la responsabilidad del comandante o piloto responsable del vuelo”.
“Se considera que, en términos generales, los acuerdos y protocolos existentes son suficientes para garantizar el correcto transporte de cualquier órgano entre diferentes puntos del territorio nacional. En los casos en los que es necesario que el paciente se traslade desde su ciudad al hospital en el que se realizará el trasplante, es la comunidad autónoma la responsable de la organización de este traslado”, concluye Sanidad en su respuesta.