
En caso de no hacerlo, la plataforma SOS Salvar la Playa de San Marcos convocará una manifestación para el día 29, tal y como lo anunció ayer en su perfil de Facebook, con el objetivo de que la gente salga a la calle a mostrar su disconformidad con las obras que actualmente se ejecutan y a exigir “una playa digna”.
No obstante, el alcalde, Francis González, espera que no se llegue a este punto y que antes de esta fecha el problema esté solucionado.
La plataforma recuerda que se le advirtió al departamento estatal y a los obreros de que no eran las formas de llevar adelante las obras. Sin embargo, “no quisieron escuchar” y los trabajos que se acometen actualmente “son las consecuencias que sufriremos todos”.
El citado consejo, en el que están representados el citado colectivo, la Corporación municipal y la cofradía de pescadores, recuerda que a comienzos de mes se produjeron vertidos al mar del hormigón que se utiliza en las obras de la muralla, cuyo afianzamiento es prioritario para la seguridad de los vecinos y de los usuarios de la playa.
Los ciudadanos muestran su rechazo a los trabajos con banderas azules
Estas actuaciones son responsabilidad de Costas y aunque el Ayuntamiento le exigió a la empresa que no realice los trabajos con marea llena para evitar impactos medioambientales, “esta hizo caso omiso a la petición”, expone la plataforma.
Así se lo trasladó el Consejo en el primer encuentro que celebró en este mandato, en el que solicitó que todas las actuaciones que se lleven a cabo ya sea en los muros del paseo, rampas, duchas o escaleras lo hagan eliminando cualquier impacto visual y medioambiental. En la sesión posterior, tras comprobar algunos incumplimientos, se exigió a Costas que se determine la composición de los materiales del hormigón que se utilizan en la muralla, su ficha técnica y sus posibles efectos sobre el ecosistema de la zona. También se pidieron análisis toxicológicos para determinar el estado de las aguas y de los sedimentos en los fondos marinos por parte del laboratorio contratado por la empresa municipal Icodemsa y del Instituto Canario de Salud Pública del Servicio Canario de Salud.
Protesta
La mayor parte de estas peticiones no ha sido tenido en cuenta, por eso, el colectivo insta a los ciudadanos que no aprueben las formas en que se acometen los trabajos que cuelguen una bandera azul en la ventana, balcón o puerta de sus viviendas o el logo diseñado para defender la causa de la plataforma en su perfil de Facebook o WhatsApp.