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Cuando un amigo se va, Antonio Méndez - Por Alfredo Mederos

Pero hombre, si nos vimos en la capital palmera a principios de diciembre y nada me indicaste te ibas a marchar tan pronto; al contrario, con esa fortaleza que te dio bailar Los Enanos tantos años, y ese olfato para captar las noticias del ambiente que te rodeaba, y comentabas con ironía inigualable