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Magnífico rector magnífico Eduardo Doménech - Por Antonio F. Rodríguez Hernández*

Según dicen los entendidos en protocolo, el tratamiento exclusivo de “magnífico” asociado al cargo del rector procede de la intención laudatoria de incluirlos en la misma categoría que la nobleza, la Iglesia y el ejército; hasta que en el siglo XVIII quedara exclusivamente reservado a la máxima jerarquía académica, para expresar su condición de depositarios del magnificus latino