CARTA DEL PRESIDENTE > Elías Bacallado Hernández

En la muerte de Manuel Iglesias > Elías Bacallado Hernández

La repentina muerte de Manuel Iglesias ha dejado entre quienes formamos parte de la gran familia de Canaria de Avisos, S. A. una sensación de sorpresa y amargura. Sorpresa porque, disfrutando de buena salud y con el optimismo y la vitalidad que manifestaba, nadie podía imaginar que nos abandonaría tan inopinadamente. Y amargura, porque el disgusto y la aflicción constituyen la reacción más natural ante la defunción de un amigo, pues como tal trataba yo a Manolo al cabo de tantos años de trabajo para la empresa que me honro en presidir -treinta y seis, si no recuerdo mal- y su más que probada lealtad a los objetivos y fines de la misma, desde su inicial puesto de redactor al de director adjunto que desempeñaba cuando nos lo arrebató el destino