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Manuela Carmena y la responsabilidad del cambio

Manuela Carmena
Manuela Carmena. / REUTERS

POR KAREN ESTÉVEZ

En la plaza del Museo Reina Sofía, el pasado domingo 24 de mayo, un vendedor ambulante aprovechaba la ocasión para liquidar unas cuantas pulseras violetas: “Las pulseras del cambio”, decía mientras otro despachaba cervezas a solo un euro para “celebrar el triunfo”. Sus voces se perdían entre las de miles de personas que coreaban el “sí se puede” o el “Manuela alcaldesa”. El eco llegaba hasta la Cuesta de Moyano, donde se reunían otras miles que esperaban que subiera al escenario la protagonista de la noche, Manuela Carmena, acompañada del líder de Podemos, Pablo Iglesias.

El goteo de los resultados electorales de Ahora Madrid (un partido instrumental que une a Ganemos y a Podemos) para el ayuntamiento de la capital de España hizo estallar la algarabía desde muy pronto, hasta dar el gusto de una gran victoria. No obstante, la exjueza solo obtuvo el 31,8% de los votos, que se traduce en 20 concejales, frente al 34,5% (21 concejales) que conquistó Esperanza Aguirre (PP). Por su parte, Antonio Miguel Carmona (PSOE) consiguió el respaldo del 15,3% de los votantes (nueve concejales) y Ciudadanos el 11,4% (siete). La irrupción de los partidos nuevos y el desplome de las formaciones con más historia podrían considerarse como las características más sobresalientes de estas elecciones.

Miles de personas se reunieron en la plaza del Museo Reina Sofía y en la Cuesta Moyano para celebrar los resultados electorales de Ahora Madrid. / KE Miles de personas se reunieron en la plaza del Museo Reina Sofía y en la Cuesta Moyano para celebrar los resultados electorales de Ahora Madrid. / KE Miles de personas se reunieron en la plaza del Museo Reina Sofía y en la Cuesta Moyano para celebrar los resultados electorales de Ahora Madrid. / KE Manuela Carmena. / KE Pablo Iglesias junto a Manuela Carmena. / KE Pablo Iglesias junto a Manuela Carmena. / KE
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Miles de personas se reunieron en la plaza del Museo Reina Sofía y en la Cuesta Moyano para celebrar los resultados electorales de Ahora Madrid. / KE

“Esta primavera nos va a llevar en volandas a noviembre a ganar las elecciones al Partido Popular”, anunció Pablo Iglesias esa noche de celebración. Carmena, por su parte, llamó a la reflexión: “Muchos ciudadanos de Madrid hemos pedido el cambio, pero hay otros que han votado a lo de siempre. Les quiero decir que tenemos un reto importante: seducirles. El cambio que vamos a llevar valdrá la pena”. Justamente “cambio” fue la palabra que más se repitió en los discursos de ambos políticos, y que tendrá que alcanzarse, en tal caso, mediante un pacto. Ya trabajan en ello: tanto Carmena como Aguirre han lanzado la pelota al tejado de Antonio Carmona, clave para obtener la mayoría necesaria para gobernar en el municipio.

El PP ha ofrecido la posibilidad de entenderse con cualquier partido para evitar a toda costa que las listas apoyadas por Pablo Iglesias se hagan con el poder; incluso Aguirre se ha mostrado dispuesta a entregar la alcaldía para impedir la investidura de la líder de Ahora Madrid. Una iniciativa que ha generado una gran polémica y que podría replicarse en otros municipios con resultados similares. Sin embargo, el socialista rechazó ayer la propuesta. “Jamás seré alcalde de Madrid con el apoyo del PP”, proclamó de forma contundente en una rueda de prensa. Una decisión que viene respaldada por el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y por el presidente de la Comisión Gestora que dirige el PSM, Rafael Simancas.

Manuela Carmena confirmó el pasado lunes a varios medios de comunicación nacional que ya había hablado por teléfono con el número uno del PSOE y que este le había garantizado el apoyo. “Lo más difícil ya se ha hecho. Ahora es todo cuesta abajo”, afirmó entonces. Declaraciones que contrastan con las expuestas ayer por Antonio Carmona: “No hablamos ni de gobierno ni de cualquier tipo de acuerdo”, aseguró. Para conseguir ese esperado pacto, “Ahora Madrid debe cumplir las expectativas mínimas que tiene el PSOE de transformar esta ciudad, en relación con la lucha contra la corrupción, empleo y vivienda”, apuntó Carmona en la rueda de prensa.


*Vídeo en la plaza del Museo Reina Sofía el pasado 24 de mayo. Cuando en la pantalla aparecía algún tertuliano favorable al Partido Popular, los ciudadanos allí reunidos pitaban y contestaban con un “fuera”.

Mientras tanto, en las calles de Madrid no dejan de oírse comentarios sobre esta batalla por la alcaldía. Muchos apoyan el programa presentado por Manuela Carmena. “Es una mujer culta, muy preparada y, sobre todo, muy cercana”, comentó un ciudadano a DIARIO DE AVISOS el mismo 24 de mayo. “A mí personalmente no me inspira confianza ni Ahora Madrid ni mucho menos Podemos”, expresó otra vecina días después de las elecciones. Miedo e ilusión a partes iguales.

El programa de Carmena (de 45 páginas más otras 23 dedicadas a los diferentes distritos) viene a resolver muchas de las carencias que sufren los madrileños: “Poner todos los medios y recursos municipales para la paralización de desahucios y desalojos. Parar la privatización de los servicios públicos. Garantizar los suministros básicos (luz y agua) a todos los hogares que no puedan pagarlos. O desarrollar un plan urgente para la inserción laboral de jóvenes y parados de larga duración”, son algunas de las propuestas. Contrasta con el presentado por Esperanza Aguirre, que ocupa solamente una página. Aún queda por determinar qué ocurrirá en el Ayuntamiento de Madrid, pero, de conseguir la alcaldía, Manuela Carmena tendrá que cargar con el peso de la responsabilidad del cambio que tanto ha defendido, y que reiteró el propio Pablo Iglesias: “Hoy el mundo entero mira a Madrid, tenemos una responsabilidad histórica”.

El 25 de mayo, de madrugada, después de la fiesta en Cuesta de Moyano, unos cuantos subieron al metro en Lavapiés para regresar a sus hogares. Mientras esperaban el metro, uno alzó su voz para cantar una vez más el “sí se puede”. Todos los demás le siguieron entre risas. El entusiasmo se olía en el ambiente. La pregunta ahora es: ¿podrán?