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“La clave ahora es hacer una plantilla que ilusione y tenga, como siempre, buena gente”

Alejandro Martínez Plasencia, entrenador  del Iberostar Tenerife. / SERGIO MÉNDEZ
Alejandro Martínez Plasencia, entrenador
del Iberostar Tenerife. / SERGIO MÉNDEZ

JOSÉ ANTONIO FELIPE | Santa Cruz de Tenerife

Ya trabaja en la próxima temporada después de acabar la anterior quedándose a un paso de los play-off. Alejandro Martínez Plasencia apostará por la continuidad, el trabajo y, por encima de todo, por ilusionar a la Isla con su equipo.

-¿Cómo va el trabajo de confección de la plantilla?
“Sin novedades. Estamos aún analizando toda la temporada pasada, viendo vídeos de nuestros jugadores, de los que tienen contrato y de los que no, además de analizar los jugadores que nos llegan vía diferentes agencias y también a jugadores con los que nos hemos enfrentado para ver qué no hicimos bien frente a ellos. Analizamos también cosas que hicieron otros equipos, jugadas concretas, que podemos adaptar. El mercado no ha comenzado a moverse del todo porque aún está la competición en juego”.

-¿Se mueven a la hora de renovar a los jugadores que acaban contrato?
“Estamos mirando. Acaban contrato una serie de jugadores que han sido importantes en los últimos años, algunos de ellos tienen opciones de seguir, pero siempre viendo lo que hay en el mercado y cuáles son sus pretensiones para poder seguir en la Isla”.

-¿Quieren que Úriz siga?
“No tenemos una decisión tomada. No con Úriz, ni con él ni con nadie, porque es momento de analizar y ver qué es lo mejor para el equipo y el club el curso próximo. Creo que nadie se puede quejar de los movimientos que ha hecho el club en los últimos años a la hora de confeccionar plantillas y Aniano Cabrera hará los movimientos necesarios para que el equipo sea lo más competitivo posible”.

-¿Nadie se ha puesto en contacto con usted para llevarse a Richotti o Sikma?
“No, y he estado ya en muchos sitios. Nadie me ha dicho nada y no me como a nadie, me lo pueden decir, pero no me han dicho nada”.

-¿Ha trastocado sus planes la lesión de Saúl Blanco?
“Evoluciona bastante bien. A mediados de esta semana estará en la Isla después de haber ido a ver a su familia a Asturias. Los plazos de recuperación van perfectos. Confiamos en que lo antes posible esté para jugar a baloncesto. A mí me gustaría que siguiera, pero también es cierto que hasta finales de octubre Saúl no estará para jugar, sí para entrenar, pero para jugar quizás no. Es una rotura de hueso, con fractura abierta, una lesión grave, no como una rotura de cruzado, pero sí difícil de recuperar. Saúl tiene mucha capacidad para sufrir y sabe que la paciencia es fundamental. A mí me gustaría que continuara”.

-¿Varía esa lesión parte de la confección de la plantilla?
“Un club profesional tiene que tener cinco aleros, cinco pívots y dos bases porque las temporadas son muy largas. Nosotros no podemos permitirnos tener 15 jugadores profesionales como los clubes de Euroliga, pero sí tener una serie de jugadores vinculados que nos ayuden a entrenar. El año pasado los tuvimos y el que viene haremos una serie de movimientos a la hora de vincular jugadores para siempre tenerlos para entrenar. Si Saúl siguiese en la plantilla, evidentemente, tendríamos que tirar de esos jugadores jóvenes para los primeros días hasta que él pueda estar con el grupo”.

-¿Saben ya el futuro de Sergio Rodríguez?
“No. Él ha hecho un año bueno en Adecco Plata. Para ser la primera experiencia fuera de casa no ha estado mal, quizás algo irregular, sobre todo en el tiro y en el rebote, pero, evidentemente, le ha ayudado a crecer, ver otras cosas y conocer otros entrenadores. Hasta el 25 de este mes entrenamos con los jóvenes y cuando se confeccione la plantilla y veamos que necesidades tenemos, decidiremos”.

-¿Petit y Samuel Rodríguez?
“En el caso de Petit, igual. La prioridad es tener la plantilla del primer equipo y luego mirar lo que hacemos con ellos. Creo que los tiempos deben de ser esos. Nuestra idea para Samuel es que siga jugando en el RCNT, en la misma posición de cuatro porque creemos que es su posición, no creemos que pueda ni sea bueno para él jugar de tres”.

-La marcha de Levi le obliga a buscar otro extracomunitario…
“Lo normal sería sustituirlo por otro jugador de características similares, pero yo tampoco creo mucho en el tema de las licencias. A día de hoy no conocemos el marco de contratación de cara a la próxima temporada y eso también nos tiene algo pillados. Entre otras muchas propuestas hay una que dice que se debe reducir de dos extracomunitarios a uno, pero es una de muchas. Seguimos estudiando el mercado y cuando la ACB se pronuncie actuaremos en consecuencia. A lo que iba al principio: las plazas de extracomunitarios, o de estadounidenses, las puedes gastar o no. Si encuentras un jugador europeo de nivel válido para nuestro equipo la utilizaremos, o si aparece un español de altísimo nivel igual no usamos la plaza de extracomunitario. Es algo que no me canso de repetir: los estadounidenses antes jugaban 40 minutos cada uno, anotaban 60 puntos entre los dos y los jugadores españoles eran meros acompañantes. Eso ha cambiado y la globalidad debe imponerse”.

-Si por usted fuera, ¿cómo sería el sistema de cupos?
“Cinco jugadores españoles y luego de donde fueran, comunitarios, extracomunitarios o lo que sea. La tendencia en Europa es defender al jugador de formación, que creo que es algo que hay que hacer, y el resto como se quiera. Con el tema de los pasaportes, que ya cualquiera que tenga un dinero puede ir a cualquier país y pedir un pasaporte y ni siquiera visitando ese país, es complicado legislarlo bien, aunque habría que hacerlo. Con ello lo mejor sería cinco españoles y el resto de cualquier parte. Eso igualaría la competición”.

-¿No se sobreprotege al jugador español?
“No hay que protegerlo solo en ACB, sino que es más importante hacerlo en las competiciones FEB y la Asociación de Baloncestistas Profesionales creo que se preocupa mucho de los de ACB, pero ese abanico debería ampliarlo a los jóvenes que están saliendo, que son el futuro”.

-¿Sería bueno para la Liga Endesa que subieran Burgos y Ourense?
“Muy bueno. Parece que no será así, pero sería muy sano para la liga porque los dos equipos que bajasen harían méritos para subir de nuevo y sería un tema circulatorio bueno para todos”.

-¿La LEB es un agujero negro?
“Este año ha estado muy competida, menos Burgos, que empezó irregular y acabó saliéndose. El resto perdió 8, 9 o 10 partidos y hubo unos play-off muy igualados y competidos. Sería una competición que habría que fomentar más, con 18 o 20 equipos, igual que la Plata. Habría que hacer una liga larga, porque hay suficiente material humano en España para ello, y hacer una EBA con jugadores más jóvenes porque los clubes suelen fichar a muchos veteranos. Con Oro o Plata con más equipos saldrían más jugadores, porque la EBA sería un semillero muy importante para ellos”.

-¿Les convendría tener un filial en categoría superior a la EBA?
“Sí, pero es algo muy complicado. Económicamente es difícil y el nivel de Plata es mucho más alto que el de EBA. Claro que nos gustaría y sería bueno, no solo para nuestro club, sino para esos jugadores jóvenes. Lo que pasa es que habría que ser muy comprensivo con ese equipo y esta Isla no es demasiado comprensiva porque desde que pierdes dos partidos se hablan muchas cosas. Hablaríamos de un equipo a proteger y mimar porque tendría mucha gente joven y de aquí, con un par de jugadores de fuera baratitos que te ocuparan las plazas en las que no tuvieras jugadores. Sería muy importante para nosotros, pero, ahora mismo, creo que no podemos hacerlo”.

-Siempre apuestan por la continuidad. ¿En caso de que se pudieran ir cuatro o cinco jugadores les supondría un problema?
“Trabajamos para que, si eso pasa, tengamos alternativas de sobra. Nunca es un problema. De este club se han ido jugadores muy, muy importantes, que parecía que se acababa el mundo casi sin ellos, pero ha llegado el momento en el que el Canarias es un sitio atractivo para mucha gente. Siempre tendremos capacidad para traer a otros jugadores, mejores o peores, pero otro que tratará de hacerlo mejor. Trabajamos para tener la capacidad de reacción necesaria”.

-Acabó la temporada con los minutos muy repartidos en la plantilla…
“La idea de tener dos jugadores por puesto es para poder mantener la intensidad necesaria porque creíamos que había que dar un salto importante en defensa y lo hemos logrado. El equipo que más ha mejorado en este aspecto, sin duda alguna y con unos registros increíbles, hemos sido nosotros. El año pasado, hablo en número netos, creo que fuimos el décimo quinto conjunto que más puntos encajó y éste fuimos el quinto, pero no solo eso. En el DER, una estadística más compleja, el equipo ha estado solo por debajo de Barça, Madrid y Unicaja. Muchos hablan de la defensa de Bilbao, San Sebastián o Manresa, pero nosotros hemos sido el cuarto equipo que menos ha encajado en el DER y el quinto en puntos netos. Para defender así, los jugadores no pueden estar 30 minutos en cancha porque nadie tiene esa capacidad para atacar y defender durante todo ese tiempo. Esa defensa nos ha dado un salto de calidad importante. Al final, casi, casi, hemos acabado con todos los jugadores jugando minutos de manera similar”.

-Pero usted ha tenido un quinteto titular muy, muy definido…
“Sí, porque es más sólido para empezar los partidos y para la vuelta del descanso que son dos momentos clave. Pero, a partir de ahí, las rotaciones eran continuas. Ese quinteto estaba compuesto por jugadores que sabes que van a rebotear y a correr y creo que es importante a la hora de empezar los partidos”.

-¿El objetivo del equipo será nuevamente la permanencia?
“Siempre debe serlo. La Liga Endesa es muy complicada. Llevamos un décimo puesto y dos undécimos puestos y eso es muy importante. Todos los años hemos dejado a muchos equipos por debajo en la clasificación y debemos seguir aspirando a eso pero, más que ambición o cualquier otra palabra, la clave es la ilusión. Debemos hacer una plantilla que ilusione, que de nuevo vuelva a dejarse la piel en la cancha, que vuelva a ser lo buena gente que ha sido siempre, de sentir que viven en una isla cojonuda, en la que se vive el baloncesto por todos lados y la gente los quiere un montón. La ilusión es la clave de todo, no solo en nuestro equipo, sino en la vida. El hecho de ganar un partido, mirar para atrás y ver a 4.000 personas sonriendo, chocándose las manos y esperando que los jugadores vuelvan a la cancha para saludarnos es lo que nos tiene que mover de verdad. Un año estarás más arriba y otro más abajo, pero eso es algo que le pasa a todos los equipos que manejan presupuestos como el nuestro”.

¿Y a nivel de club?
“Lo decía el otro día a unos amigos en Italia: hemos dado unos pasos tan grandes, con botas de siete leguas, que ahora seguimos creciendo pero para el ciudadano de a pie es pequeño porque los otros han sido enormes como lograr ascender, conseguir el canon o convertirnos en SAD. Que nadie dude que seguimos creciendo en el tejido social y empresarial de la Isla y que hemos metido más público que años pasados, que era algo muy importante para nosotros. Si hemos metido 100 personas más es un gran éxito y si conseguimos meter una persona más el año que viene será otro éxito porque la clave es seguir creciendo y asentándonos en la ACB y en la Isla a todos los niveles y eso es algo que se consigue con mucho tiempo y mucho trabajo detrás, en el club”.

San Sebastián y Manresa, claves para no entrar en los ‘play-off’

J. A. F. | Santa Cruz de Tenerife

Después de una gran temporada, quedó la pena de no entrar en los play-off. Quedó para el aficionado, porque desde el club se busca siempre un lado positivo que lo aleje de lamentaciones y lo acerque a la posibilidad de seguir creciendo. En ese contexto hay dos partidos importantes: los de San Sebastián y Manresa.

En San Sebastián, con una renta importante a favor a solo unos minutos del final, el Iberostar Tenerife pareció desconectarse del mismo permitiendo la remontada vasca: “Dejamos de correr y corriendo los estábamos matando porque ellos ya no estaban bajando a defender. Con 13 puntos abajo todos sus jugadores van cabizbajos a un tiempo muerto y nosotros, en vez de rematar, empezamos a mirar el marcador, y yo siempre digo que cuando logras una ventaja importante a falta de 6 u 8 minutos es peligroso, porque tu cabeza te dice que hay que hacer ataques largos para que el reloj corra, cuando no es así”.

A partir de ese momento, al tratar de hacer algo distinto a la habitual, las cosas empezaron a no funcionar como lo habían hecho hasta ese momento: “Nosotros no somos un equipo de hacer ataques largos y ahí nos ofuscamos en hacer esos ataques largos. Cambiamos, pedimos tiempos muertos, pero a veces la cabeza nos traiciona. El ver que íbamos a ganar, que podíamos dar un paso importante de cara a entrar en los play-off, creo que nos traicionó. Esa experiencia nos debe de servir para el futuro”.

Precisamente ese mensaje de optimismo y aprendizaje es el que vale a los aurinegros para no caer en el derrotismo. Martínez admite que algo similar ocurrió en Manresa, pero resta importancia a que, ganando esos dos duelos, se llegara a las eliminatorias de final de curso: “No sé si nos hubieran dado para entrar en play-off, pero eran dos partidos importantes y nos habrían dado un salto de calidad”.